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Ecuador | Colombia
Salud Pública

DEFINICIÓN ESTANDARIZADA
La OMS cataloga oficialmente a la COVID-19 persistente como enfermedad
Los síntomas más comunes son fatiga, la dificultad para respirar y la disfunción cognitiva
Lunes, 11 de octubre de 2021, a las 11:58

Janet Díaz, jefa de gestión clínica de la OMS.


Redacción. Quito
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado la primera definición clínica oficial de la enfermedad COVID-19 persistente, acordada tras una consulta mundial y que tiene como objetivo facilitar el tratamiento de los enfermos.
 
"La afección pos-COVID-19 se produce en individuos con antecedentes de infección probable o confirmada por el SARS-CoV-2, generalmente tres meses después de la aparición de la COVID-19 con síntomas que duran al menos dos meses y que no pueden explicarse por un diagnóstico alternativo. Los síntomas más comunes son la fatiga, la dificultad para respirar y la disfunción cognitiva, pero también se pueden dar otros síntomas que suelen repercutir en el funcionamiento cotidiano del enfermo. Los síntomas pueden ser de nueva aparición, tras la recuperación inicial de un episodio agudo de COVID-19, o pueden persistir desde el inicio de la enfermedad. Los síntomas también pueden fluctuar o puede haber recaídas con el tiempo. Para los niños, puede ser aplicable otra definición", ha detallado el organismo sanitario internacional.
 
La mayoría de los pacientes que padecen COVID-19 se recuperan completamente, aunque algunos sufren "efectos a largo plazo en su organismo, en los sistemas pulmonar, cardiovascular y nervioso, así como efectos psicológicos", ha explicado Janet Díaz, jefa de gestión clínica de la OMS.
 
Estos efectos pueden producirse con independencia de la gravedad inicial de la infección y se dan con mayor frecuencia en mujeres, personas de mediana edad y en aquellos que mostraron más síntomas inicialmente.
 
Hasta ahora, la falta de claridad entre los profesionales de la salud acerca de la enfermedad ha complicado los esfuerzos por avanzar en la investigación y el tratamiento. Por ese motivo, el organismo ha decidido buscar una definición de caso clínico estandarizada a nivel mundial.
 
"Los síntomas pueden ser de nueva aparición, tras la recuperación inicial de un episodio agudo; o bien, pueden persistir desde el inicio de la enfermedad. Además, los síntomas también pueden fluctuar o puede haber recaídas con el tiempo", ha agregado Díaz.
 
Según Díaz, la nueva definición es "un importante paso adelante" para estandarizar el reconocimiento de los pacientes con esta condición y ha afirmado que la OMS espera que "ayude al personal médico y sanitario a reconocer a los pacientes y a comenzar con los tratamientos e intervenciones adecuados y a tener claros los caminos a tomar". "Esperamos que los responsables políticos y los sistemas sanitarios establezcan y apliquen modelos sanitarios integrados para atender a estos pacientes", ha recalcado.
 
Aunque existen varias pruebas para detectar la infección inicial por COVID-19, no hay ninguna para detectar esta afección posterior, y aún no está claro qué lo desencadena en los enfermos.
 
"¿Se trata de la persistencia viral, o hay microtrombosis o algún problema con el sistema vascular?", se ha preguntado Díaz, esbozando algunas de las ideas que barajan los científicos que llevan a cabo investigaciones en este campo. "O, ¿hay problemas de autoinmunidad?, ¿o es el sistema inmunológico que está funcionando mal y que está causando algunos de los síntomas?", ha concluido.



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