Edición Médica

Miércoles, 08 de julio de 2026
14:59
Ecuador | Colombia
Salud Pública

INFORME DE ALERTA
OPS: Ecuador enfrentará crisis de salud por sequías extremas, inundaciones y brotes de enfermedades
Urge activar planes de contingencia ante la llegada inminente de El Niño
Miércoles, 08 de julio de 2026, a las 13:33

El país ya enfrenta riesgos por las condiciones climáticas.


Redacción. Quito
Las alteraciones climáticas provocadas por el fenómeno de El Niño previsto para este año actuarán como potentes determinantes ambientales capaces de disparar crisis epidemiológicas en cadena en Ecuador, se advierte en un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
 
El nuevo ‘Análisis de la Situación de Salud Pública’ ha analizado de manera integral la Región de las Américas, centrándose específicamente en las subregiones y países que se consideran áreas de prioridad.
 
La investigación ha instado a las autoridades ecuatorianas a reconfigurar los planes de contingencia para situar la mitigación de los impactos en la salud humana como el eje prioritario de la respuesta institucional.
 
El organismo internacional ha identificado riesgos catalogados como "muy altos" en enfermedades transmisibles que podrían golpear con fuerza al país, entre las que se encuentran el cólera y la leptospirosis, así como las provocadas por vectores como dengue, malaria, Zika y chikungunya.
 
A esto sumó el impacto del estrés térmico (considerado la causa principal de muertes relacionadas con el clima) y el aumento de las afecciones respiratorias debido al humo de los incendios forestales. En el ámbito de la salud mental, se advierte un aumento de la ansiedad, el duelo y el trastorno de estrés postraumático derivados de la pérdida de medios de vida y el desplazamiento.
 
Desde la perspectiva de la infraestructura, la OPS evaluó la vulnerabilidad de las instalaciones de salud frente a daños estructurales. Específicamente, se analizaron 756 hospitales de emergencia en toda la región de las Américas y que están expuestos a riesgos de inundaciones costeras por el aumento del nivel del mar y a la interrupción de las cadenas de suministro médico, las cuales son vitales para pacientes con enfermedades crónicas.
 
El documento también ha abordado la situación de forma diferenciada para poblaciones específicas. Para la salud materna y neonatal, se enfoca en los riesgos para las mujeres embarazadas y los recién nacidos ante la falta de agua segura y servicios obstétricos de emergencia.
 
En lo relacionado a la desnutrición, se ha vinculado directamente con la inseguridad alimentaria provocada por la pérdida de cultivos, donde la principal afectación estará en los niños menores de cinco años. Asimismo, la violencia de género se identifica como un riesgo de salud pública que aumenta de forma considerable en contextos de hacinamiento en refugios y estrés por desastres.
 
 ¿Qué recomienda la OPS a Ecuador?
 
Considerando el contexto, la OPS ha recomendado a las autoridades de salud y los gobiernos implementar diversas medidas de respuesta.
 
Entre ellas, se ha sugerido fortalecer la vigilancia para priorizar la detección temprana de enfermedades sensibles al clima y la vigilancia nutricional en niños menores de cinco años y mujeres embarazadas.
 
También ha considerado importante propiciar la integración de los modelos meteorológicos con las bases de datos de salud pública para identificar con antelación los brotes vectoriales. También se enfatiza la necesidad de garantizar el acceso a agua segura para prevenir brotes de cólera y leptospirosis, especialmente en zonas inundables o con sequía extrema.
 
Para resguardar la continuidad de la atención, se propone implementar mecanismos alternativos, como telesalud y farmacias móviles, asegurando que las personas con enfermedades crónicas no interrumpan sus tratamientos. De igual modo, para la protección frente a la violencia, se ha instado a establecer protocolos en espacios seguros que prevengan la violencia de género.
 
En cuanto a infraestructura, se aconseja monitorear su seguridad mediante la revisión de los componentes no estructurales de las instalaciones de salud para que sigan operativas durante la emergencia climática.
 
Por último, se destaca la relevancia de la comunicación de riesgos a través del despliegue de campañas de Comunicación de Riesgos y Participación Comunitaria en lenguas originarias, enfocadas en el manejo intradomiciliario de agua segura y la detección temprana de signos clínicos de alarma.
 
"La magnitud del impacto de El Niño no depende solo de la intensidad del fenómeno, sino de nuestra capacidad de preparación y respuesta coordinada", ha enfatizado una de las directrices de respuesta regional.




Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.