Edición Médica

Jueves, 26 de enero de 2023
20:41
Ecuador | Colombia
Profesionales

PREVENCIÓN PRIMARIA
Ecuador puede reducir la incidencia del cáncer de cuello uterino ampliando la vacunación contra el VPH
En el país existen los pilares fundamentales en la prevención de este cáncer
Viernes, 25 de marzo de 2022, a las 10:13
Carol Moreno, Luis Vela y Gustavo Neira, mdicos especialistas.

Carol Moreno, Luis Vela y Gustavo Neira, médicos especialistas.


Jonathan Veletanga. Quito
Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de Prevención del Cáncer de Cuello, con el objetivo de concientizar y promover estrategias que permitan prevenir y curar esta enfermedad que es un problema de salud pública, por su alta incidencia y porque arrebata la vida de miles de mujeres en el mundo.
 
EDICIÓN MÉDICA ha conversado con tres galenos: Carol Moreno, especialista en Oncología Clínica, Luis Vela, ginecólogo con especialidad en Colposcopia y Patología del Tracto Genital Inferior, y Gustavo Neira, especialista en Ginecología y Mastología. Ellos han coincidido que el cáncer de cuello uterino o también conocido como cáncer cervicouterino es una enfermedad completamente prevenible y totalmente curable si se detecta a tiempo y se maneja de forma oportuna y efectiva.
 
Adicional, han sostenido que el Ecuador posee todas las herramientas necesarias para erradicar este cáncer y cumplir paulatinamente con las metas establecidas en la estrategia mundial 90 – 70 – 90. ¿Cuál es la situación actual de esta enfermedad en el país?
 
Importancia de la prevención primaria
 
En Ecuador es el segundo cáncer ginecológico más frecuente en mujeres (el primero es cáncer de mama), en 2020 se diagnosticaron 1.534 nuevos casos y 813 mujeres fallecieron a causa de esta enfermedad (corresponde al 10 por ciento de muertes por cáncer femenino u 80 por ciento de los cánceres ginecológicos en el país), según Globocan. En el mundo se registran más de 600.000 nuevos casos de cáncer de cuello uterino y alrededor de 340.000 muertes cada año.
 
Para Moreno, este cáncer es un reto para el Sistema de Salud Pública a pesar de ser prevenible y erradicable. Hoy en día se pueden realizar todas las medidas de prevención y de detección de lesiones preinvasivas (antes que llegue a un cáncer), sin embargo, “no hacemos lo suficiente”.
 
A decir de la especialista, si bien se puede hacer todo a nivel de prevención primaria, secundaria y terciaria, el problema radica en que los países con economías en desarrollo, como el Ecuador, no tienen buenas políticas de salud pública ni buenas medidas preventivas y de control.
 
Por ejemplo, en prevención primaria un aspecto importante a realizar es la vacunación contra los Virus del Papiloma Humano (VPH), que son los principales causantes del cáncer de cuello uterino. Actualmente, se conocen más de 200 tipos de VPH, pero son 40 genotipos que afectan el área genital y de estos 14 genotipos son los de alto riesgo oncogénico. Los genotipos 6 y 11 producen el 90 por ciento de verrugas genitales y los 14 genotipos que producen cáncer son: 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 66 y 68.

Solamente el 16 y el 18 están asociados con el 70 por ciento de casos de cáncer, esto significa que son los más agresivos”. Los subtipos adicionales han sido asociados al desarrollo de este cáncer (aunque con menor incidencia). Entonces, “si agrupamos estos 9 tipos de VPH, agrupamos el 91 por ciento de los agentes causales de cáncer de cuello uterino”. Esto nos indica que se debe prevenir y controlar la infección de estos genotipos virales. ¿Cómo? Mediante la vacunación, como método primario de prevención ya que es la estrategia mas costo efectiva y segura que disponemos en la actualidad.

“Lamentablemente, falta promoción y educación en la importancia de la protección que podemos dar a las mujeres y hombres” a través de las vacunas. Por este motivo, existe escepticismo, temor, mitos, desconocimiento, etc., ha insistido Moreno.
 
“Hay mucho desconocimiento a nivel de la población”, por lo tanto la educación debe estar enfocada a mujeres y hombres, pero también a los profesionales de la salud, quienes en muchas circunstancias desconocen sobre la existencia de todos los recursos disponibles actualmente para prevenir el cáncer de cuello uterino, ha agregado Vela. 
 
¿Qué tipo de vacuna contra VPH se aplica en Ecuador?
 
En primera instancia se desarrolló una vacuna para combatir la infección de los dos virus más agresivos del VPH, el 16 y 18, para producir cáncer de cuello uterino y los VPH de bajo riesgo 6 y 11 que producen verrugas genitales (vacuna tetravalente 2006). Posteriormente, se creó un biológico enfocado a los virus 16 y 18 (vacuna bivalente 2009). Ventajosamente, en 2014 aparece la vacuna nonavalente, que cubre nueve cepas: 2 que producen verrugas genitales (6 y 11) y las 7 restantes son las más frecuente en el cáncer de cuello uterino: 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58.
 
La evidencia científica ha demostrado que todas estas vacunas son seguras y efectivas en la prevención y reducción dela incidencia del cáncer de cuello de útero.
 
En 2014, el Ministerio de Salud Pública (MSP) incorporó en la Estrategia Nacional de Inmunizaciones (ENI) la vacunación contra el VPH, de manera que hoy en día es parte del Esquema Regular de Vacunación de las niñas de 9 a 17 años. En el país se ha utilizado la estrategia de vacunación en escuelas, solo y exclusivamente en las niñas de una sola cohorte, de 9 años.

En otros países latinoamericanos como Argentina y Brasil existe la vacunación libre de género hombres y mujeres. Según datos de la OMS, la cobertura de vacunación contra el VPH para el año 2020, fue del 75 por ciento para la primera dosis y del 36 por ciento para la segunda dosis, de acuerdo a la explicación de Vela.
 
“La estrategia de vacunación de la OMS (de 2017) nos recomienda que una sola cohorte no es suficiente. Lo que realmente se aspira es que las cortes a vacunar sean de 9 a 14 años, con dos dosis y con un intervalo de seis meses” y con una cobertura superior al 90 por ciento, ha sostenido el médico ginecólogo.
 
En Ecuador el MPS aplica de manera gratuita la vacuna tetravalente, en dos dosis: la primera a los 9 años y la segunda seis meses después (máximo hasta los 10 años 6 meses 0 días), según los lineamientos oficiales.
 
Sin embargo, para los galenos entrevistados, esta vacuna brinda una cobertura “incompleta”. Por ello, han instado al Gobierno a estructurar un programa nacional de prevención de cáncer de cuello uterino, donde se aumente la cobertura de vacunación mediante la incorporación de la vacuna nonavalente que tiene mayor capacidad de protección; se amplíen los periodos de vacunación (que se extienda la aplicación hasta los 45 años); se establezca la vacunación neutra, es decir, para niñas y niños de 9 a 14 años (libre de género); e incluya una guía clínica para cáncer de cuello uterino, entre otros aspectos.
 
A nivel privado, la vacuna contra VPH más utilizada y recomendada en el país es la nonavalente porque brinda una protección superior al 90 por ciento, en comparación a los demás tipos de biológicos.
 
“Actualmente ya contamos con los recursos para erradicar el cáncer de cuello uterino en el Ecuador y en el mundo. Sin embargo, nos falta decisión política y decisión económica”, ha considerado Vela.
 
En prevención secundaria el país ha implementado un test de VPH de alto rendimiento y validado para detectar a las pacientes con alto riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Ya está disponible en algunas unidades médicas del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
 
A nivel de prevención terciaria, existen las herramientas necesarias para hacer un tratamiento correcto y un seguimiento necesario, ha señalado Neira.
 
Adicional, un grupo multidisciplinario de médicos están desarrollando la guía nacional de prevención de cáncer de cuello uterino, con el objetivo de estandarizar los protocolos de prevención, atención y tratamiento, con base a las evaluaciones más costo-eficaces. “Se está trabajando y ultimando detalles”, con la finalidad que se publique y operativice lo más pronto. “Esperemos que sea este mismo año”, ha enfatizado Vela, miembro de este equipo médico.
 
Ecuador y la estrategia mundial 90 – 70 – 90
 
Neira ha explicado que el cáncer de cuello uterino puede ser prevenido a través de la vacunación contra el VPH y el tamizaje. Por ello, frente a la necesidad de reducir la tasa de mortalidad, la OMS ha presentado su estrategia mundial 90 – 70 – 90, cuyo objetivo general es acelerar la eliminación del cáncer de cuello uterino mediante tres estrategias: vacunación, detección y tratamiento.
 
Las metas a alcanzar hasta el 2030 son: 90 por ciento de niñas vacunadas completamente entre los 9 y 14 años, 70 por ciento de mujeres examinadas (testeadas) antes de los 35 años y nuevamente antes de los 45 años mediante una prueba de VPH de alta precisión, y 90 por ciento de las mujeres diagnosticadas con cáncer del cuello uterino con tratamiento.
 
Ecuador se ha adherido a esta estrategia mundial.
 
Para lograr estas metas, Neira ha estimado que es importante y necesario incorporar y fortalecer la vacunación contra el VPH (con dos o tres dosis dependiendo los planteamientos de cada país). También se requiere realizar un tamizaje adecuado de las mujeres en riesgo para así diagnosticar todas las enfermedades precancerosas y las lesiones iniciales de cáncer de útero.
 
Solo de esta manera, “nosotros podemos tratar y manejar estas pacientes para reducir los casos en el 70 por ciento de las mujeres”, ha asegurado el galeno.
 
En este sentido, ha agregado que Ecuador también requiere resolver las principales debilidades evidenciadas por la OMS/OPS que son: falta de capacitación, poca capacidad de captación de pacientes, falta de supervisión en la administración de las vacunas, falta de planificación y falta de recursos económicos.
 
“Pero hay que ser positivos”, es decir, se podrían ir solventando todos estos aspectos, si la política del MSP llega a considerar al cáncer de cuello de útero como una prioridad para que deje de ser un problema de salud a nivel público.
 
Hoy por hoy se gastan demasiados recursos en tratar a las mujeres con cáncer y, para cambiar este panorama, se tiene que invertir en prevención. “Ya tenemos un primer ejemplo de esto: por la COVID-19 el país ha hecho un buen protocolo de vacunación y los resultados son los que estamos viendo. ¿Por qué no puede ser lo mismo utilizando las vacunas contra el VPH en toda la población? Creo que es momento de hacer una campaña importante y establecer la vacunación en el Ecuador para que con el paso de los años no se pierda”, ha concluido el médico mastólogo.




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