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SALUD Y MARKETING
Cochrane advierte que la promoción farmacéutica se asocia con prescripciones menos apropiadas y más caras
Siguen siendo comunes las invitaciones a restaurantes, los regalos y otros pagos de las compañías farmacéuticas
Martes, 13 de octubre de 2026, a las 10:49

Se evidencia la probabilidad de prescribir medicamentos menos apropiados. (Foto: Cochrane)


Redacción. Quito
La promoción de las compañías farmacéuticas se ha asociado con una prescripción menos adecuada desde el punto de vista clínico, un mayor número de recetas y un probable incremento de los costes. Esa es la conclusión de una nueva revisión Cochrane.
 
La organización científica ha analizado 93 estudios e identificó además que las políticas de conflictos de intereses son una posible herramienta para mejorar las prácticas de prescripción.
 
La revisión ha puesto el foco en las consecuencias clínicas y económicas de las estrategias de promoción farmacéutica, que incluyen las visitas de representantes comerciales a consultorios y hospitales, los pagos y obsequios, las invitaciones a restaurantes, los gastos de viajes a congresos, los honorarios por consultoría y participación en juntas asesoras, así como la publicidad.
 
Según los resultados, estas prácticas se han relacionado con una mayor probabilidad de que los médicos prescriban medicamentos promocionados por las empresas, aunque no siempre sean necesarios, los más adecuados para la situación clínica o los más asequibles para el paciente. Esta tendencia puede repercutir tanto en la atención individual como en los costes de los sistemas sanitarios.
 
La promoción se relaciona con una prescripción menos adecuada
 
La revisión ha incluido estudios de distintos tipos, la mayoría de los cuales han observado patrones reales de prescripción, en lugar de utilizar experimentos controlados. El 88 por ciento de las investigaciones ha procedido de Estados Unidos, en parte debido a la Sunshine Act (2010), una ley que obliga a las compañías farmacéuticas a declarar públicamente los pagos realizados al personal médico. Esta información se recopila en una base de datos pública que permite realizar búsquedas y análisis.
 
Los autores han agrupado las interacciones entre la industria y los profesionales sanitarios en tres categorías: publicidad y formación, pagos y obsequios, y muestras gratuitas. También han examinado las políticas de conflictos de intereses como posibles medidas para reducir la influencia de estas prácticas.
 
La publicidad y la formación, incluidas las visitas de representantes comerciales, se han vinculado con prescripciones menos apropiadas desde el punto de vista clínico y más caras. Además, la evidencia ha sido bastante sólida respecto al aumento del volumen de recetas.
 
En cambio, la evidencia disponible sobre las muestras gratuitas de medicamentos ha sido demasiado escasa o débil para establecer conclusiones claras. Tampoco se han podido extraer conclusiones firmes sobre la influencia de la promoción farmacéutica en la inclusión de medicamentos en el formulario del hospital, aunque los pocos datos disponibles han apuntado a un posible efecto.
 
“En general, cuando los médicos tienen más contacto con la promoción de las farmacéuticas, la prescripción tiende a ser menos adecuada, más frecuente y más cara”, ha afirmado la coautora del estudio Lisa Bero, de la Universidad de Colorado Anschutz, Estados Unidos.
 
Bero ha advertido de que esta relación resulta especialmente relevante para la atención al paciente, ya que los medicamentos menos apropiados y más caros pueden ofrecer menos beneficios, provocar más efectos secundarios que sus alternativas o resultar innecesarios en determinados contextos clínicos.
 
Los pagos y las invitaciones
 
Uno de los ejemplos más destacados ha sido la prescripción excesiva de opiáceos. La revisión ha observado que incluso las invitaciones a restaurantes económicos se han relacionado con un aumento de su prescripción. Asimismo, cuanto más dinero ha recibido un médico de los fabricantes, mayor ha sido la probabilidad de que prescribiera dosis peligrosamente altas de estos medicamentos.
 
La sobreprescripción generalizada e inapropiada de opiáceos ha contribuido a una epidemia de adicción y muertes por sobredosis. Para Bero, este caso ha puesto de manifiesto las posibles consecuencias de anteponer los intereses comerciales a los criterios clínicos.
 
“A los pacientes se les debe ofrecer el tratamiento más adecuado para su situación, basado en la evidencia clínica y no en aspectos comerciales”, ha señalado la investigadora.
 
La coautora también ha destacado que la crisis de los opiáceos en Norteamérica, pese a ser uno de los ejemplos más graves de prescripción inapropiada, no ha constituido un caso aislado. Según ha explicado, las interacciones entre las compañías farmacéuticas y los médicos prescriptores están muy extendidas, mientras que los daños derivados de estas prácticas rara vez resultan tan visibles.
 
Uno de los hallazgos relevantes de la revisión ha sido la identificación de una relación dosis-respuesta entre las comidas pagadas por las compañías farmacéuticas y la prescripción. Es decir, cuantas más invitaciones a restaurantes ha recibido un médico de una empresa, más medicamentos de esa compañía ha tendido a prescribir.
 
Esta relación se ha observado en distintas categorías terapéuticas, desde fármacos para la hipertensión y el colesterol hasta antidepresivos y analgésicos opiáceos.
 
Los autores han señalado, además, que estas interacciones se consideran habituales y poco problemáticas en el ámbito médico. Sin embargo, los resultados cuestionan la percepción de que las invitaciones y los obsequios carecen de influencia sobre las decisiones clínicas.
 
“Es muy habitual que los médicos reciban invitaciones a restaurantes de parte de las empresas”, ha afirmado otra de las autoras de la revisión, Barbara Mintzes, de la Universidad de Sydney, Australia.
 
Mintzes ha explicado que algunos profesionales consideran insignificantes estos gestos y creen que no afectan a sus decisiones. No obstante, ha subrayado que los datos muestran que se trata de una estrategia de marketing eficaz, e insiste en que, cuantas más invitaciones a comidas recibe un médico, mayor es la probabilidad de que prescriba medicamentos menos apropiados o más caros.
 
Las políticas de conflictos de intereses pueden mejorar la prescripción
 
Frente a estos resultados, la revisión ha identificado las políticas institucionales de conflictos de intereses como una posible vía para reducir la influencia de la promoción farmacéutica. Algunos hospitales y centros médicos ya aplican normas que limitan el contacto de los representantes comerciales con los profesionales sanitarios o establecen restricciones sobre los regalos y las muestras de medicamentos que pueden entregar.
 
Los resultados han indicado que estas medidas pueden mitigar el impacto negativo de las estrategias comerciales en los hábitos de prescripción. En particular, las políticas más estrictas de conflictos de intereses probablemente mejoran la adecuación de las recetas y podrían reducir su número.
 
“Es alentador ver que aplicar políticas robustas de conflictos de intereses tendió a ser efectivo”, ha afirmado Mintzes, quien ha destacado que los datos apuntan a una mejora probable de la adecuación de las prescripciones y a una posible reducción de su volumen.
 




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