NUEVOS INFORMES GLOBALES
OMS recomienda aumentar significativamente los impuestos sobre las bebidas azucaradas y alcohólicas ¿Ecuador qué rumbo sigue?
Los impuestos no se ajustan al ritmo de la inflación y el crecimiento de los ingresos
Un alcohol más asequible fomenta la violencia, las lesiones y las enfermedades (Foto OMS).
|
Redacción. Quito
Mientras el
Ecuador es uno de los países que reduce tributos a
productos nocivos para la salud como el alcohol, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pide aumentarlos significativamente.
En dos nuevos informes globales publicados por la OMS se ha advertido que “la
debilidad de los sistemas tributarios permite que productos nocivos sigan siendo baratos, mientras que los sistemas de salud se enfrentan a una creciente
presión financiera derivada de
enfermedades no transmisibles y lesiones prevenibles”.
Por ello ha instado a los países aplicar mayores
impuestos sobre las
bebidas azucaradas y
alcohólicas porque su consumo ha propiciado la expansión de enfermedades como las cardíacas,
obesidad, diabetes
, cánceres y lesiones especialmente en
niños y adultos
jóvenes.
“Los
impuestos sanitarios son una de las herramientas más poderosas que tenemos para promover la salud y
prevenir enfermedades”, afirmó
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. “Al aumentar los impuestos sobre productos como el tabaco, las
bebidas azucaradas y el alcohol, los gobiernos pueden reducir el
consumo nocivo y liberar fondos para servicios sanitarios vitales”.
En un comunicado oficial, la OMS ha advertido que “el mercado global combinado de bebidas azucaradas y alcohólicas genera miles de millones de dólares en ganancias, impulsando el consumo generalizado y las
ganancias corporativas. Sin embargo, los gobiernos solo captan una parte relativamente pequeña de este valor a través de impuestos relacionados con la salud, dejando que las sociedades carguen con los
costos sanitarios y económicos a largo plazo.
Los impuestos a bebidas alcohólicas no se ajustan a la inflación
Los informes muestran que al menos
116 países gravan las bebidas azucaradas, muchas de las cuales son refrescos. Sin embargo, muchos otros productos con alto contenido de azúcar, como los
jugos de fruta ‘100 por ciento naturales’, las
bebidas lácteas azucaradas y los
cafés y tés listos para beber, no están sujetos a impuestos. Si bien el 97 por ciento de los países gravan las
bebidas energéticas, esta cifra no ha cambiado desde el último informe global de 2023.
Otro reporte independiente de la OMS muestra que al menos 167 países gravan las bebidas alcohólicas, mientras que 12 las prohíben por completo. A pesar de ello, se ha advertido que,
el alcohol se ha vuelto más asequible o su precio se ha mantenido sin cambios en la mayoría de los países desde 2022, ya que los impuestos no se ajustan al
ritmo de la inflación y el crecimiento de los ingresos. A eso se suma que el
vino sigue
sin gravarse en al menos 25 países, principalmente en Europa, a pesar de los claros riesgos para la salud.
“Un alcohol más asequible fomenta la
violencia, las lesiones y las
enfermedades”, destacó Etienne Krug, director del Departamento de Determinantes de la Salud, Promoción y Prevención de la OMS. Si bien la
industria se beneficia, el
público suele asumir las
consecuencias para la salud y la sociedad los costos económicos.
La recomendación
Frente a esta realidad, la OMS instó a los países a
aumentar y
rediseñar los impuestos como parte de su nueva iniciativa 3 para 2035, cuyo objetivo es aumentar los precios reales de tres productos:
tabaco, alcohol y bebidas azucaradas, para 2035, haciéndolos menos asequibles con el tiempo para ayudar a proteger la salud de las personas.