ESPECIAL-PRIMERA ENTREGA
Neonatólogos: El ecuatoriano en general es defensor de la vacunación, pero se requiere fomentar esa actitud
El país no se preocupará siempre y cuando se mantenga la actitud pro-vacunas
Fernando Aguinaga, presidente de la ASNEO.
|
Cristina Coello. Quito
La decisión en Estados Unidos de retirar del
calendario obligatorio de
vacunación infantil a 4 patologías potencialmente graves o mortales no debe tomarse tan a la ligera en el país, a pesar de que existe una “cultura” que defiende la inmunización, ha considerado
Fernando Aguinaga, presidente de la Asociación de Neonatólogos del Ecuador (ASNEO).
Hace unos días, el Departamento de Salud y Servicios Humanos del gobierno estadounidense anunció que las vacunas contra la
hepatitis A y B,
rotavirus,
meningococo, gripe y
Covid-19 dejan de ser consideradas como obligatorias en el calendario infantil y adolescente.
“Los ecuatorianos culturalmente somos
pro - vacunas, eso hizo que podamos recuperarnos del COVID y ahora en influenza. Recordemos además que, en algunos casos, donde se requirió
reforzar la vacunación por brotes como ocurrió con la fiebre amarilla y tosferina y la población cumplió el requerimiento”, ha declarado en entrevista con EDICIÓN MÉDICA.
Sin embargo, el especialista ha dejado claro que “eso no quiere decir que las cosas no puedan cambiar. Desde la
Sociedad de Pediatría y actualmente desde la ASNEO se ha recalcado en la importancia de dar a conocer a los padres sobre las enfermedades que se evitan con la
vacunación en niños, así como las consecuencias y desenlaces de los contagios”.
No obstante, en un mundo globalizado donde la desinformación ya ha causado retrocesos en acciones de salud pública, hay que “ser
responsables con la salud de los niños”, ha solicitado Aguinaga tras las “peligrosa” decisión en el país norteamericano.
El neonatólogo ha advertido que esa decisión no solo puede afectar la salud de los niños, sino que también podría tener un impacto en los
adultos mayores que son más susceptibles a enfermedades graves por
infecciones comunes.
La acción tomada en Estados Unidos “no nos preocupará en el país siempre y cuando los ecuatorianos mantengamos la actitud pro-vacunas y si somos
responsables con la salud de los niños” desde la política pública.
En ese sentido, Aguinaga ha reconocido que “ventajosamente” en el país los últimos meses no ha existido
desabastecimiento de vacunas “y, si eso ocurriera sería muy grave”, ha anticipado.
No obstante, “hay que felicitar” al Ministerio de Salud Pública (MSP) porque no ha descuidado el aspecto de vacunas y por el contrario actualizó el
esquema nacional de vacunación y mejoró la cobertura, ha añadido.
Ese accionar “está acorde a un país que tiene
desnutrición crónica infantil y donde la vacunación es una forma de ayudar y cuidar a todos. Hay deficiencias en los hospitales, pero vacunas no han faltado”, ha sostenido Aguinaga.
Epidemiológicamente diferentes
Aguinaga ha insistido en que los calendarios vacunales varían entre países y dependen mucho de las necesidades propias. Por ejemplo, los más propicios a
enfermedades tropicales se prioriza cierto tipo de vacunas como la de
fiebre amarilla, obligatoria en naciones como Brasil.
Aún así, el especialista ha considerado que “lo que está haciendo Estados Unidos, no solo va afectar a ese país, sino a
la región, pues eso posiblemente derive en el regreso de enfermedades que estaban controladas.
“Si esas enfermedades cruzan fronteras y llegan a afectar a países en vías de desarrollo o peor a los más empobrecidos como Haití la situación podría convertirse en
catastrófica”, ha opinado
.
Aguinada se ha mostrado confiado del sistema de
vigilancia epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desde donde se han emitido alertas que para nuestro país han sido importantes en la toma acciones oportunas.
Aún así y paradójicamente han sido Estados Unidos, Canadá y países europeos donde se registran brotes de enfermedades que en nuestro país están controladas, probablemente por los grupos antivacunas.
Protección a largo plazo
Para el representante de la ASNEO la vacunación “es sinónimo de cuidado colectivo y
trabajo en equipo” para evitar enfermedades tanto a niños como en adultos.
Por otro lado, ha llamado a considerar que ciertas vacunas en la infancia como la de hepatitis B repercute en la salud a largo plazo, al prevenir complicaciones a futuro al incrementar la protección contra
cáncer hepático en la adultez.
Finalmente, Aguinaga, ha enfatizado en que “los médicos debemos hablar con la
evidencia científica para la toma de decisiones. Por muchos años hemos mantenido una cultura de vacunación y eso ha sido una protección que nos ha permitido evitar enfermedades catastróficas. Sigamos confiando en que en el país se tomen
decisiones adecuadas como ha sido la actualización el calendario de inmunizaciones”.