MEDICAMENTO PARA OBESIDAD
GLP-1 en la mira: OPS emite una alerta por uso indebido y hace un llamado a reforzar la farmacovigilancia
Su uso debe estar estrictamente limitado a un plan de manejo clínico estructurado
El medicamento regula el apetito y el metabolismo (Foto Aemps-España).
|
Redacción. Quito
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han emitido una
alerta epidemiológica ante el incremento del
uso indebido de agonistas del receptor GLP-1 (semaglutida, dulaglutida, liraglutida, tirzepatida, beinaglutida y exenatida) para el tratamiento de la
obesidad en adultos.
El objetivo es frenar efectos adversos, frenar la circulación de
productos falsificados y endurecer la vigilancia y la
prescripción para proteger a la población y a los sistemas de salud de las Américas.
La obesidad es reconocida por la OMS como una enfermedad crónica que requiere un abordaje integral y sostenido. En ese sentido, los GLP-1, autorizados en varios países para indicaciones específicas, actúan
regulando el apetito y el metabolismo, pero su uso debe estar estrictamente limitado a indicaciones aprobadas y dentro de un
plan de manejo clínico estructurado.
Según la OPS, en los últimos meses se ha observado un aumento de reportes sobre efectos adversos asociados al uso indebido de GLP-1 para obesidad en adultos. En este marco, el organismo insta a los países de la región
reforzar la farmacovigilancia, a notificar de forma oportuna los eventos adversos y a comunicar riesgos a la población y al personal de salud.
“Los productos médicos no registrados, subestándar y falsificados representan una amenaza para la salud pública. Estos productos aumentan los costos de la atención médica para la población y los sistemas de salud”, ha advertido el organismo internacional.
Pero también ha recalcado que “la gran demanda y la circulación a través de canales no oficiales incrementan el riesgo de exposición a productos cuya calidad, seguridad y eficacia no han sido verificadas”.
Recomendaciones para los Estados Miembros
La OPS ha propuesto un marco de cuatro ejes:
1) Uso clínico seguro y prescripción responsable
- Limitar el uso a indicaciones aprobadas y desarrollar protocolos que incluyan evaluación de comorbilidades, criterios de inicio y suspensión, y seguimiento periódico.
- Capacitar a los profesionales de salud sobre riesgos, interacciones y signos de alarma.
2) Fortalecimiento regulatorio y farmacovigilancia
- Reforzar sistemas de farmacovigilancia y mecanismos de notificación.
- Asegurar trazabilidad de productos y establecer protocolos para la notificación estandarizada de eventos graves.
- Monitorear señales regulatorias internacionales y promover intercambio de información entre autoridades.
3) Control del mercado y prevención de falsificados
- Intensificar inspecciones, vigilancia de la cadena de suministro y verificación documental.
- Coordinar con aduanas y entes de control; emitir alertas públicas ante lotes sospechosos.
4) Comunicación de riesgo a la población
- Campañas basadas en evidencia que expliquen que los GLP-1 no son tratamientos cosméticos y deben usarse solo con indicaciones médicas y seguimiento.
- Explicar signos de alarma y promover la verificación de autenticidad y el uso de canales oficiales para reportar efectos adversos.
Implicaciones para el público y el sistema de salud
Finalmente, la OPS ha dado mayor énfasis en prescripción responsable y adherencia a tratamientos, pero también ha visto la necesidad de fortalecer farmacovigilancia y comunicación de riesgos para evitar automedicación.
Se ha instado a la cooperación entre autoridades regulatorias, hospitales y redes de farmacovigilancia para identificar y gestionar señales de seguridad.