RIESGOS Y ACCIONES
'El sarampión nos está respirando en la nuca', el MSP pide corresponsabilidad ciudadana
Se advierte que el riesgo de un brote puede ser inminente ante la gran movilidad humana por el mundial y los casos en países vecinos
Cristina Jácome, directora nacional de Inmunizaciones y Santiago Trujillo, director nacional de Vigilancia.
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Redacción. Quito
Si bien, el Ecuador se está preparando para un escenario hipotético de casos de
sarampión,
Cristina Jácome, directora nacional de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP), ha dejado claro que el virus “nos está respirando en la nuca” y por tanto es urgente la corresponsabilidad ciudadana para cumplir el esquema de vacunación frente a esa grave enfermedad.
En Ecuador el virus no circula de forma autóctona desde hace casi tres décadas, pero hoy acecha con fuerza desde los países vecinos y la gran movilidad humana que genera el
Mundial de Fútbol, ha explicado Jácome en entrevista con EDICIÓN MÉDICA.
"Tenemos (casos) en Colombia y Perú", ha recordado Jácome, en el marco de una jornada de capacitación al personal sanitario.
Niños sin vacuna una bomba de tiempo silenciosa
Ecuador logró una campaña exitosa en 2023 que abarcó
12 cohortes de edad, ha manifestado la directora. Sin embargo, se mostró preocupada por los niños menores de 4 años que nacieron después de esa intervención ya que constituyen un cúmulo de “población susceptible” que pone en jaque cualquier barrera epidemiológica.
"Con los datos que tenemos en el MSP identificamos que existen
209 mil niños que no han completado el esquema de vacunación. Y eso es lo más alarmante, porque estos niños dependen de sus padres para que les lleven a la vacunación", señaló Jácome.
El problema se agrava en las
provincias costeras, donde se concentra la mayor densidad poblacional y donde la
inseguridad ha dificultado las estrategias de búsqueda activa.
Frente a esa realidad, el MSP ha optado por la
microplanificación: vacunar en casas comunales, iglesias y centros comerciales. Pero Jácome fue categórica al señalar el talón de Aquiles del sistema: "El Estado invierte, compra la vacuna, tiene disponible en el establecimiento de salud, pero el padre de familia es quien toma la decisión de que el hijo acceda o no" a la inmunización.
La capacitación para reducir el riesgo
Aquí es donde la preparación del personal sanitario se convierte en el primer filtro de contención.
Santiago Trujillo, director nacional de Vigilancia Epidemiológica encargado del MSP, ha explicado que Ecuador se encuentra en una "etapa de preparación frente a posibles casos" que implica fortalecer los
mecanismos básicos de respuesta en los subsistemas público y privado.
El desafío no es menor pues han pasado casi
30 años sin sarampión autóctono y "los profesionales jóvenes nunca han visto un caso, por ello la capacitación es fundamental”, ha declarado.
El director ha detallado que la enfermedad tiene un período de incubación de entre 2 y 21 días y puede ser transmisible incluso antes de la aparición de síntomas. Por eso, insistió en que la detección temprana es vital. "Al no presentar casos, esta
percepción de riesgo, esta capacidad de detección se nos puede pasar”.
En ese sentido, la autoridad sanitaria está capacitando al personal sanitario, se mantiene la campaña de vacunación, pero además ya se ha realizado un simulacros en aeropuertos (con participación de clínicas privadas, hospitales del IESS y del MSP) y se activaron los
protocolos ante enfermedades de notificación obligatoria.
"Estamos preparados como ministerio y estamos preparando a los otros subsistemas", afirmó Trujillo.
La red privada, será un apoyo que no puede fallar
Una de las aristas menos visibles de la estrategia es la
articulación con la red privada de salud, que atiende un porcentaje significativo de la población y que puede ser un punto de contacto ante un caso sospechoso.
Consultado sobre si se seguirá capacitando al personal de la red privada, Trujillo fue enfático en señalar que “a nivel de la provincia se va a realizar una capacitación a la red pública e integral de salud. El objetivo es que las capacitaciones se extiendan para que todos tengamos
procedimientos operativos estándar, que técnicamente sepamos lo que debemos hacer de manera oportuna".
El llamado, tanto de Jácome como de Trujillo, converge en que la
contención del sarampión no depende únicamente del Estado.
“La corresponsabilidad de los padres (llevando a vacunar a sus hijos o firmando las autorizaciones escolares) y la preparación de todo el personal sanitario”, público y privado, son pilares que determinarán si Ecuador logra mantener su
certificación de país libre de sarampión o si, por el contrario, el termina por encontrar un espacio en el país.