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Profesionales

DESDE LA PSICOLOGÍA
¿Cómo lidiar con el home office y sus consecuencias para la salud?
Trabajar de manera remota genera enfermedades físicas y emocionales
Miércoles, 09 de noviembre de 2022, a las 16:01
Jonathan Carrillo, psiclogo clnico.

Jonathan Carrillo, psicólogo clínico.


Redacción. Quito
A lo largo de los años se han desarrollado nuevos trabajos y nuevas formas de realizarlos. Afortunadamente, en la actualidad también existen varias tecnologías que ayudan a ejecutar estas actividades de manera eficiente y con solvencia.
 
Si bien ya existían recursos que se usaban regularmente en nuestros lugares de trabajo, es con la pandemia de COVID-19 que surgió la necesidad urgente de empresas y trabajadores de apalancarse más de estas tecnologías, lo cual sin duda alguna generó un proceso de adaptación que, para muchos, fue y sigue siendo dificultoso, ha considerado Jonathan Carrillo, psicólogo.
 
Por ejemplo, muchas empresas implementaron la modalidad “home office” como recurso principal para cumplir con los requerimientos del trabajo. Esto acarreó “nuevos retos y nuevas formas de adaptarnos que podrían ser beneficiosos, si es que se llevan apropiadamente”, ha indicado.
 
Según el estudio “Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar: los efectos en el mundo del trabajo” de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un 41 por ciento de personas que trabajan de manera remota presentan altos niveles de estrés, la mitad de estos presentan problemas de sueño, síntomas de ansiedad y depresión.
 
Si bien estos son datos de antes de la pandemia, la realidad actualidad es muy similar para aquellas personas que se acogieron al Home office. Por ello, la necesidad de solicitar atención y acompañamiento médico, ha manifestado Carrillo. 
 
El psicólogo clínico ha explicado el home office ha generado múltiples patologías físicas como los problemas musculoesqueléticos (a causa de malas posturas), dificultades visuales y auditivas (por la existencia de espacios mal iluminados o con mucho ruido), así como riesgos laborales de tipo psicosocial como el estrés asociado a las dificultades de comunicación, acumulación excesiva de trabajo, inadecuada distribución de tiempos y cargas de trabajo, y la coexistencia en el mismo espacio de las actividades propias del mundo laboral con las de la vida familiar.
 
Por estos motivos, ha sostenido que es necesario tomar varias medidas a la hora de desarrollar home office. Por ejemplo, separar los espacios en casa, es decir, establecer una zona de trabajo que sea adecuada para realizar nuestras actividades diarias y que sea separada de nuestras zonas de descanso.
 
Además, dado que gran parte de nuestro tiempo pasaremos en este espacio es preferiblemente tener una silla cómoda o ergonómica para evitar lesiones físicas.
 
El tiempo de trabajo también es otro factor que hay que tomar en cuenta, pues es importante establecer tiempos de trabajo fijo, considerando hora de entrada y de salida para poder distribuir el tiempo de mayor concentración y atención en nuestras actividades laborales”, ha agregado Carrillo.
 
Asimismo, son necesarios los tiempos de pausas activas, es decir, “darnos un tiempo corto de tiempo para levantarnos de nuestra zona de trabajo, caminar un poco, estirarse, tomar alguna bebida y retomar el trabajo posterior a esto, teniendo la finalidad de reducir el estrés que podría producirse por excesivas horas de jornada laboral”, ha añadido.
 
Para los síntomas psicológicos como la ansiedad es ideal realizar ejercicios de respiración profunda en aquellos momentos que sean más incontrolables. Esto ayuda a reducir los síntomas fisiológicos, ha señalado el psicólogo clínico.
 
En cambio, para el estrés es ideal “establecer objetivos pequeños que nos acerquen a cumplir nuestro objetivo final”. Esto ayuda a evitar que se nos acumule el trabajo y la desesperación por culminar la actividad.
 
Para los síntomas depresivos, ha mencionado, que es “ideal acoger las emociones que sentimos y darnos la oportunidad de conversar con una persona de confianza sobre aquello que nos preocupa, entristece, etc. También es oportuno buscar ayuda profesional”.
 
“Todas estas recomendaciones nos ayudarán a lidiar con el home office y sus posibles dificultades. Sin embargo, es importante recordar que la sintomatología puede presentar en cada uno de nosotros en formas diferentes, por ello, siempre es necesaria la guía de un profesional, particularmente en esos casos donde el malestar se mantiene a pesar de haber realizado las recomendaciones dadas”, ha enfatizado Carrillo.



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