Consultorio Jurídico
La ética médica frente a la inteligencia artificial en salud
Martes, 17 de marzo de 2026, a las 09:54
José Ignacio Vallejo, abogado de Ds Legal Group.
En la era digital, la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito de la salud plantea retos jurídicos y éticos significativos. En Ecuador, donde la salud es reconocida como un derecho fundamental en la Constitución de la República del Ecuador, la medición de riesgos tecnológicos, la protección de datos personales, la autonomía del paciente y la responsabilidad profesional reclaman una atención prioritaria.
La IA en salud ya sea mediante algoritmos de apoyo diagnósticos, sistemas de imagenología asistida o plataformas de monitorización remota, ofrece enormes ventajas: rapidez en el procesamiento de datos, posibilidad de personalizar tratamientos y apoyar decisiones clínicas.
No obstante, esta tecnología no está exenta de riesgos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que una adopción precipitada de IA en la salud puede causarle daño al paciente si no se aplica con supervisión rigurosa, evaluaciones de seguridad y ética de por medio.
Aunque aún no existe una ley específica que regule la IA en el campo de la salud en el Ecuador, el Estado ha adoptado pasos relevantes: por ejemplo, la Superintendencia de Competencia Económica (SCE) publicó en junio de 2025 una Resolución que expide el Código de Ética de IA para el sector público, que incluye los principios de transparencia, supervisión humana, equidad, no discriminación y confidencialidad.
Además, el proyecto de ley para regular la IA está en trámite ante la Asamblea Nacional del Ecuador y busca proteger derechos fundamentales, equidad, diversidad, así como promover la innovación tecnológica.
En el ámbito sanitario específico, se aplica el marco general del derecho a la salud, el deber de diligencia de los profesionales, la protección de datos personales como lo requiere la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (LOPDP) y la obligación de velar por la seguridad del paciente. Por tanto, la introducción de la IA exige aplicar dichos principios con mayor vigor e incluso adaptarlos al contexto tecnológico.
Retos éticos para el profesional médico y el sistema sanitario
1- Autonomía y derecho del paciente. El paciente debe estar informado sobre la participación de sistemas de IA en su atención. El consentimiento informado ya obligatorio en la práctica médica debe incluir la información sobre el algoritmo, su alcance, riesgos, supervisión humana y posibilidad de error.
2- Transparencia y explicabilidad. Los algoritmos de IA deben poder explicarse al menos en su efecto decisorio para que el profesional de la salud pueda valorarlos críticamente y comunicar al paciente cómo se apoyó la decisión. La transparencia es un principio clave del Código de Ética de IA de Ecuador.
3- Responsabilidad profesional y supervisión humana. La IA no puede eximir al médico de su deber de diligencia: debe existir supervisión humana, validación de resultados y capacidad de decidir en función del contexto clínico. Si un algoritmo falla, el médico, la institución o ambos pueden verse expuestos a responsabilidad.
4- Equidad, no discriminación y sesgos algorítmicos. Los sistemas de IA pueden reproducir o amplificar sesgos. En el sistema sanitario ecuatoriano con poblaciones diversas y en contextos de desigualdad es urgente asegurar que la IA no genere discriminación ni agrave las brechas de acceso.
5- Protección de datos y confidencialidad. El uso de IA implica tratamiento masivo de datos sensibles de salud. Deben garantizarse estándares elevados de privacidad, seguridad, anonimización cuando corresponda y cumplimiento de la LOPDP y otras normas conexas.
6- Seguridad, vigilancia y validación. Antes de su uso clínico, los sistemas de IA deben validarse y monitorearse en su funcionamiento real. La OMS lo señala como imperativo para minimizar daños.
Como conclusión, puedo indicar que la IA en el ámbito de la salud representa una frontera emergente que mezcla medicina, tecnología, ética y derecho. Es indispensable que los marcos normativos avancen y de hecho ya lo hacen, pero también que los profesionales de salud y los responsables de instituciones adopten una cultura de responsabilidad, transparencia y protección de derechos fundamentales. La ética médica frente a la IA en el ámbito de la salud exige que el ser humano, paciente, profesional y sociedad sigan en el centro del sistema sanitario. Un desarrollo tecnológico sin control ético y jurídico no solo pone en riesgo la seguridad del paciente, sino también la confianza pública y la legitimidad del sistema de salud.
Como abogado especializado en derecho médico, mi invitación es que participemos activamente en la construcción de los protocolos, cláusulas de consentimientos informados, supervisiones institucionales y modelos de responsabilidad que aseguren un uso ético, digno y legal de la inteligencia artificial al servicio de la salud.
“Desde DS LEGAL GROUP estaremos gustosos de asesorarlos como despacho jurídico especialista en derecho médico a nivel nacional al número de contacto 0981155982”.
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