VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA
OPS insta a reforzar la vacunación y la vigilancia ante la movilidad regional por eventos religiosos masivos
El aumento de casos y la movilidad prevista por próximos eventos multitudinarios elevan la preocupación
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa (Foto:OPS).
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Redacción. Quito
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha calificado como
muy alto el riesgo de propagación del sarampión en las Américas ante los brotes activos, las brechas de vacunación y el aumento previsto de los desplazamientos por eventos religiosos masivos en Sudamérica.
La advertencia ha planteado un desafío para los
sistemas sanitarios, incluido el ecuatoriano de
cerrar las brechas de inmunización, fortalecer la vigilancia epidemiológica y garantizar una respuesta rápida ante posibles casos importados.
En un comunicado oficial de la OPS se notificó 55.792
casos confirmados de sarampión y 77 muertes en 17 países y territorios de las Américas entre el 4 de enero y el 3 de octubre de 2026.
La cifra representa 4,8 veces los casos registrados en el mismo período de 2025, según los datos recogidos en su evaluación regional. Ante este escenario, el organismo en su
última evaluación ha calificado como “muy alto el riesgo de propagación” y pidió reforzar la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta rápida frente a posibles brotes.
La advertencia considera la movilidad nacional e internacional prevista para próximos eventos religiosos multitudinarios en
Argentina, Perú y
Uruguay. La concentración de personas procedentes de distintas localidades puede facilitar la introducción del virus en
comunidades susceptibles, especialmente cuando existen brechas de inmunidad. Además, se ha insistido en que una persona infectada puede transmitir el sarampión antes de que aparezca la
erupción cutánea característica, lo que dificulta identificar oportunamente todas las exposiciones.
Cabe señalar que
Guatemala, México, Estados Unidos, Perú y Canadá concentraron el 99,5 por ciento de los casos confirmados en la región, según la OPS.
Pero también se notificaron infecciones en otros países latinoamericanos, incluidos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y
Colombia. Por ello se ha insistido en que el resurgimiento mundial de la enfermedad añade un
factor de riesgo por la posibilidad de importar casos mediante los
viajes internacionales.
¿Qué implica la alerta para Ecuador?
Aunque la evaluación de la OPS se refiere al riesgo regional, el pronunciamiento es relevante para la
preparación del sistema sanitario nacional. La circulación del virus en países de la región y los desplazamientos entre territorios justifican mantener la vigilancia de casos sospechosos, verificar la
protección vacunal y garantizar que los establecimientos de salud puedan
detectar y notificar oportunamente una posible infección.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) informó el 26 de mayo de 2026 que mantenía activos sus
protocolos de vigilancia y prevención. Pero también se recalcó que no se registran casos de sarampión en el país.
Para los profesionales sanitarios, la alerta refuerza la importancia de
mantener una sospecha clínica adecuada ante pacientes con fiebre y exantema, especialmente si existen antecedentes de viaje, contacto con personas procedentes de zonas con transmisión o esquemas de vacunación incompletos. La detección temprana debe acompañarse de la
notificación a las autoridades sanitarias y de las medidas de aislamiento y control que establezcan los protocolos nacionales.
La cobertura vacunal, una prioridad para prevenir brotes
En 2025, la
cobertura regional alcanzó el 88 por ciento para la primera dosis y el 85 por ciento para la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas (SRP), por debajo del 95 por ciento considerado necesario para prevenir brotes.
En ese sentido la OPS ha estimado, además, que 1,6 millones de niños de las Américas no recibieron ninguna dosis contra el sarampión durante ese año. Las dificultades de acceso a los servicios, los
rezagos de inmunización y la reticencia vacunal contribuyen a mantener grupos susceptibles.
En Ecuador, el MSP dispone de un
esquema nacional de vacunación para 2026 y ha informado sobre estrategias de recuperación de coberturas, brigadas móviles y medidas dirigidas a poblaciones con mayor movilidad.
La OPS ha recomendado que quienes tengan previsto asistir a
eventos masivos comprueben su protección contra el sarampión. Es decir, una dosis para personas de seis meses o más sin evidencia de vacunación, preferiblemente al menos dos semanas antes del evento.