TRANSICIÓN EPIDEMIOLÓGICA
OMS: El mundo enfrenta un escenario sanitario cada vez más marcado por las ENT ¿Cuál es el panorama para Ecuador?
La recuperación de la esperanza de vida tras la pandemia convive con el aumento de otras enfermedades
La esperanza de vida global vuelve a niveles previos a la pandemia.
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Redacción. Quito
El panorama sanitario mundial está cambiando y las enfermedades no transmisibles (ENT) ocupan un lugar cada vez más relevante. Las nuevas
Estimaciones Mundiales de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), muestran una
transición epidemiológica que también resulta relevante para países como Ecuador, donde los sistemas de salud deben responder simultáneamente a
enfermedades transmisibles y crónicas.
Según el organismo internacional, las ENT representaron el “74 por ciento de todas las muertes registradas en el mundo en 2023”, frente al 58 por ciento en 2000. Además, ocho de las
diez principales causas de muerte fueron enfermedades no transmisibles.
Para los profesionales de la salud, esta tendencia refuerza la
importancia de la prevención, el
diagnóstico oportuno y el
manejo continuo de patologías crónicas, particularmente cardiovasculares, metabólicas y neurológicas.
La OMS ha señalado en su último informe que la recuperación sanitaria posterior a la pandemia continúa. La esperanza de vida mundial llegó a “73,3 años en 2023”, prácticamente en el nivel registrado antes de la COVID-19, cuando alcanzó 73,4 años en 2019. Sin embargo, la
recuperación de la esperanza de vida saludable ha sido más lenta pues llegó a 62,8 años en 2023, todavía 0,4 años por debajo del registro de 2019.
“Vivir más tiempo es uno de los grandes logros de la salud pública”, ha señalado
Alain Labrique, director del Departamento de Datos, Salud Digital, Analítica e Inteligencia Artificial de la OMS. El especialista añadió que el desafío consiste en “garantizar que esos años adicionales se vivan con buena salud” y que los
sistemas sanitarios estén preparados para las necesidades cambiantes de la población.
Las
enfermedades cardiovasculares mantienen el mayor peso dentro de esta transición. En 2023, la cardiopatía isquémica provocó aproximadamente 9,5 millones de muertes y 210 millones de
años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), indicador que permite medir los años de vida saludable perdidos por muerte prematura y discapacidad.
Aunque desde 2000 se han registrado avances para reducir la carga de la cardiopatía isquémica en distintas partes del mundo, la OMS ha identificado incrementos del riesgo individual en las regiones del Pacífico Occidental y Asia Sudoriental. Estos datos, según el organismo, evidencian que
persisten diferencias en la salud cardiovascular entre poblaciones.
La
diabetes y las demencias también adquieren mayor relevancia. El riesgo de morir por diabetes aumentó considerablemente desde 2000, mientras que la demencia pasó de ocupar el puesto 19 entre las principales causas de muerte mundial a situarse en el quinto lugar en 2023. Las muertes por demencia se triplicaron durante ese período.
El cambio también alcanza a la
salud mental. Entre 2019 y 2023, la tasa mundial de AVAD estandarizada por edad aumentó aproximadamente 20 por ciento para los
trastornos depresivos y casi 45 por ciento para los
trastornos de ansiedad. En conjunto, estas condiciones representaron unos 110 millones de años de vida saludable perdidos en 2023.
El informe ha advertido que los
trastornos por consumo de drogas mostraron tendencias similares en todas las regiones. Entre 2000 y 2023, la Región de las Américas de la OMS registró los mayores aumentos en el riesgo de mortalidad y pérdida de años de vida saludable, mientras que el Pacífico Occidental experimentó descensos sustanciales.
Cabe señalar que las estimaciones del último informe de la OMS son globales y regionales; y, para Ecuador, las tendencias descritas aportan un marco internacional para analizar la evolución de las necesidades sanitarias y la presión que las enfermedades crónicas pueden ejercer sobre la
atención primaria, los servicios especializados y las estrategias de prevención.
“El valor de estas estimaciones no reside únicamente en las cifras”, ha mencionado Labrique. A su parecer, los datos permiten a los países “definir políticas y prioridades de salud” y fortalecer sus capacidades para
analizar información sanitaria y desarrollar intervenciones más específicas.
El dato
Las Estimaciones Mundiales de la Salud de la OMS abarcan el período comprendido entre 2000 y 2023 y reúne información sobre esperanza de vida, causas de muerte y carga de enfermedad en países y regiones.