Ximena Garzón alerta de una brecha más en salud cardiovascular: la prevención en la infancia
En el marco del Día Mundial del Corazón, la ex ministra advierte que el riesgo cardiovascular comienza desde la niñez
Martes, 29 de septiembre de 2026, a las 12:53
Ximena Garzón, decana de la Escuela de Salud Pública de la USFQ.
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Cristina Coello. Quito
La prevención de las
enfermedades cardiovasculares en Ecuador enfrentan un desafío que ha trascendido la atención del paciente adulto porque el
riesgo comienza en la infancia, ha asegurado
Ximena Garzón, decana de la Escuela de Salud Pública y Nutrición de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).
En entrevista con EDICIÓN MÉDICA, a propósito del Día Mundial del Corazón, la también exministra de Salud considera que la prevención cardiovascular en el país comienza “demasiado tarde” a pesar que la evidencia recogida muestra la presencia de sobrepeso y
obesidad desde edades tempranas.
“Tenemos evidencia de niños con sobrepeso y obesidad a partir de los 4, 5, 6 años”, ha afirmado Garzón, para quien, esta situación puede traducirse en
daño vascular desde la adultez temprana. “Llegan a los 20, 25, 30 años con problemas de aterosclerosis. Eso implica que ellos pueden tener problemas de
infartos cardíacos alrededor de los 40 años”, ha advertido.
Para la salubrista, uno de los principales puntos pendientes en el país ha estado precisamente en la
detección temprana.
Garzón ha reconocido que desde su gestión en el Ministerio de Salud Pública (MSP) falta capacidad para realizar estudios poblacionales y eso reduce el alcance de las intervenciones de prevención y promoción, incluso de las acciones de
HEARTS, la iniciativa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a la que Ecuador se sumó y donde se identificó una
limitación específica que es “el poder hacer un diagnóstico temprano”.
En
primer nivel de atención, “falta hacer screenings o tamizajes a nivel poblacional para poder determinar tempranamente
hiperlipidemias, por ejemplo, en niños y en adolescentes, eso es un freno que ha limitado también el impacto” de HEARTS, ha opinado.
La atención primaria es clave, pero hay una zona gris
Por otro lado, Garzón ha señalado dificultades en la
articulación de la atención primaria para la prevención y promoción de la salud. “Lastimosamente existe una zona gris en la que no se sabe cómo el primer nivel de atención se está coordinando” con planta central para poder brindar la “atención adecuada de prevención y promoción de la
salud de las comunidades”, ha sostenido.
En su análisis, ha destacado el
potencial del primer nivel para intervenir antes de que las enfermedades cardiovasculares lleguen a fases de mayor complejidad. Ella insiste en que “
más del 65 por ciento de las enfermedades se pueden resolver a nivel primario, detección temprana de hipertensión arterial, hiperlipidemias, hiperglicemias, etc., para poder controlar estas patologías y evitar que pasen a un segundo o tercer nivel, cuando ya están complicados”, ha dicho.
Las condiciones socioeconómicas como inseguridad y contaminación ambiental
Así mismo, la salubrista ha vinculado esta respuesta sanitaria con factores que han excedido el ámbito estrictamente asistencial y ha apuntado hacia el peso de la
alimentación, el
sedentarismo, la
inseguridad y la
contaminación ambiental, especialmente en las poblaciones más vulnerables.
“Yo siempre digo que la salud pública
no solamente es responsabilidad del sector salud, sino también de otros sectores”, ha afirmado. En ese sentido se ha referido a la inseguridad como un fator que limita la actividad física “al impedir que niños y adultos utilicen espacios públicos para caminar o realizar ejercicio”.
“Entonces, si usted va uniendo factores como
pobreza, falta de acceso a alimentos saludables (libres de grasas trans), no caminar porque viven en lugares inseguros y además viven en lugares extremadamente contaminados. Esa es la
fórmula perfecta para que se disparen las enfermedades cardiovasculares y produzcan la
morbididad y la
mortalidad que estamos viendo que ya existe en nuestras ciudades, en nuestro país”, ha manifestado.
La importancia de dar continuidad a políticas públicas
Garzón ha recordado que durante su gestión se impulsó el
Plan Decenal de Salud (PDS) y se fue fortalecido las acciones del primer nivel junto con la Organización Panamericana de la Salud mediante la iniciativa HEARTS. “Y esto se debió haber seguido manteniendo y además expandiendo a nivel de todo el país”, ha señalado.
En ese sentido ha explicado que los resultados de las políticas de
prevención no pueden medirse en el corto plazo y ha dejado claro que “en cualquier intervención en salud pública no vamos a poder ver efectos notorios antes de los 7 años”, de allí que insiste en la continuidad de propuestas como el PDS.
Recalca que los planes sanitarios requieren
continuidad institucional, “tienen que pasar de gobierno a gobierno, de ministerio a ministerio y mantenerse en el tiempo para poder llegar a ver cambios”.
El papel de los profesionales sanitarios en el Día Mundial de Corazón
En el Día Mundial del Corazón (29 de septiembre), el mensaje de Garzón para los profesionales de la salud ha estado centrado en reforzar la
prevención desde la formación y la práctica sanitaria. “Más barato y más efectivo es prevenir que remediar”, dice.
Según Garzón, fortalecer la prevención y promoción ha permitido pensar en intervenciones capaces de alcanzar a
poblaciones enteras, en lugar de concentrar los recursos únicamente en pacientes que ya han desarrollado complicaciones.
El desafío para la especialista es detectar antes, intervenir desde el primer nivel y sostener las estrategias preventivas en el tiempo.