¿Cómo mejorar el acceso a los servicios de salud en la región andina?
Más de 120 millones de personas en Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú dependen de los sistemas públicos de salud
Nick Gardner, director de la Oficina Andina de UNOPS.
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Redacción. Quito
En el marco de la Cumbre Mundial de la Salud 2026, que se celebra en Alemania,
Nick Gardner, director de la Oficina Andina de UNOPS, ha reflexionado sobre los
desafíos regionales y las soluciones para fortalecer los sistemas de salud en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, donde millones de personas aún enfrentan barreras para acceder a servicios de salud de calidad.
“Más de 120 millones de personas en
Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú dependen en gran medida de los sistemas públicos de salud y seguridad social. Aunque la cobertura formal es elevada, persisten importantes deficiencias en cuanto al acceso y la calidad, sobre todo en las zonas rurales y remotas”, ha señalado.
Gardner ha analizado cómo una mejor infraestructura, adquisiciones eficientes y una implementación más sólida pueden contribuir a crear sistemas de salud más resilientes, así como a abordar algunos de los desafíos más apremiantes de la región en materia de salud.
A su criterio, la región enfrenta un
doble desafío epidemiológico, es decir, enfrentar las enfermedades transmisibles como el dengue, tuberculosis y VIH, junto con la creciente carga que suponen el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, y al mismo tiempo una infraestructura hospitalaria insuficiente, escasez de personal de salud especializado y las limitaciones en el suministro.
Adicional, el
cambio climático y las situaciones de emergencia están aumentando los riesgos para la salud y ejerciendo una presión adicional sobre sistemas de salud ya de por sí vulnerables, ha agregado.
En este contexto, para Gardner, uno de los principales desafíos en la región andina es la
desigualdad territorial en el acceso a la asistencia médica. Por ejemplo, las poblaciones rurales de Bolivia, las comunidades indígenas de Perú y Ecuador, y las personas que viven en zonas fronterizas se enfrentan a mayores obstáculos a la hora de acceder de forma oportuna a atención especializada, pruebas diagnósticas y medicamentos.
En los cuatro países, las
deficiencias en la infraestructura hospitalaria, el equipamiento médico obsoleto y la conectividad limitada agravan aún más estas desigualdades. Por lo tanto, es fundamental abordar estas desigualdades territoriales para lograr sistemas de salud más equitativos y resilientes en toda la región, ha considerado.
Rol de la infraestructura y las adquisiciones públicas
Gardner ha explicado que la infraestructura y las adquisiciones públicas son elementos esenciales para ampliar el acceso a la atención de la salud, ya que convierten los recursos públicos en servicios tangibles para la población.
Por ejemplo, UNOPS ha apoyado en Ecuador y Perú, la adquisición de
más de 500 ambulancias que han llegado a las 24 provincias en el primer país y a zonas urbanas y rurales del segundo, donde además está colaborando en la construcción de un hospital regional que beneficiará a más de 105.000 personas.
También “estamos explorando oportunidades en estos países junto con ONUSIDA para mejorar el acceso a medicamentos”, ha indicado.
Sobre las adquisiciones ha mencionado que su
eficiencia se traduce en un mayor número de ambulancias, un mejor acceso a medicamentos, mejor infraestructura y mayor acceso a los servicios de salud.