FINALISTA PREMIOS EM
Catalina Yépez, la epidemióloga que reescribe las reglas del liderazgo femenino en Salud
La epidemióloga considera que las mujeres lideran en cualquier espacio
Catalina Yépez, coordinadora de Vigilancia Epidemiológica en el Hospital del Sur del IESS.
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Redacción. Quito
Un diagnóstico de
sordera congénita bilateral, en quinto año de medicina, se convirtió en el punto de inflexión que llevó a
Catalina Yépez, hacer del conocimiento su principal herramienta de defensa y liderazgo.
En entrevista con EDICIÓN MÉDICA, Yépez, finalista en la categoría de Liderazgo Femenino, en los IV premios a la Salud Ecuatoriana, ha confesado que, tras descubrir el alcance real de su
discapacidad auditiva, lejos de detenerla la motivó a trascender. La médica epidemióloga, con formación en salud pública, ya suma más de 25 años de experiencia en varios cargos directivos en instituciones sanitarias públicas.
Ha liderado
procesos estratégicos en el Ministerio de Salud Pública (MSP), en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y gobiernos locales (Municipio de Quito), ha ocupado cargos como Subsecretaria Nacional de Vigilancia de la Salud Pública y directora nacional de Vigilancia Epidemiológica.
Actualmente se desempeña como Coordinadora Institucional de Vigilancia Epidemiológica e Infectología en el
Hospital General del Sur de Quito - IESS. Su trayectoria incluye liderazgo técnico en respuesta a emergencias sanitarias, fortalecimiento de sistemas de información en salud y diseño de políticas públicas basadas en evidencia.
El conocimiento, su gran aliado
Yépez ha relatado cómo logró superar el primer gran
obstáculo de su vida. "Tuve que tomar la decisión de quedarme encerrada en un huequito que nadie me vea, nadie hable conmigo, a empezar a abrir puertas, y esto es lo que me tiene aquí".
¿Cómo? “Convertí el
conocimiento en mi mayor aliado, es decir, mi liderazgo lo he formado precisamente a través de la formación continua, la investigación. El conocimiento es el que me hace pararme al frente y decir por este camino es el que hay que ir", ha señañado.
Ni culpas ni cargas extra: el liderazgo femenino sin extremos
Para Yépez, una de las claves para que las mujeres puedan ejercer liderazgo sin sacrificar su bienestar es abandonar la idea de que deben asumir más tareas solo por su
género.
Ella es partidaria de un enfoque de corresponsabilidad tanto en el hogar como en el trabajo. Estima que las mujeres actualmente “estamos en un momento en que ponemos los puntos sobre las ‘ies’, sin pelearnos, sin caer en extremos, mostrando lo que somos capaces y con eso aglutinar a todos alrededor de eso".
Sobre la
desigualdad de género en su trayectoria, la epidemióloga ha reconocido que no ha sentido. Pero, por el contrario, ha debido enfrentar situaciones en las que ha sido apartada “cuestiones coyunturales”, dice. No obstante, en su caso, eso hechos no la doblegaron en insiste en que “el conocimiento me da estabilidad y una hoja de vida intachable”.
La toma de decisiones en salud
Yépez defiende la presencia de mujeres en puestos de liderazgo, especialmente en
salud pública. Cree que el equilibrio es necesario y que la visión femenina siempre va a tener esa dosis de “riesgo, impulsividad, de querer cambiar las cosas rápidamente y bien".
Ella insiste en que los l
iderazgos femeninos no solo están presentes en cargos gerenciales o cuando se toman decisiones trascendentales en el control de una epidemia, sino también cuando “necesitamos inmunizar a los niños, o convencer a las mamás de que hay que vacunar o muchas otras decisiones en salud pública”.
En ese sentido, y dirigiéndose a la las nuevas generaciones de mujeres que buscan abrirse paso en el ámbito sanitario, Yépez ha propuesto un ejercicio de introspección y determinación de "buscar dentro de nosotras, qué es lo que quiero ser, qué es lo que quiero cambiar, hacia dónde quiero que llegue el país, mi ciudad, el
hospital, el lugar donde estoy. No necesitamos cargos, sino liderar en cualquier espacio", ha señalado.
"El liderazgo no es estar encima de las personas, es estar con las personas, mostrándoles no demostrándoles. No se trata de ser la que más sabe o la que mejor habla, sino la que logra que el
equipo opere como uno solo", ha concluido.