CRISIS SANITARIA
Analistas: 'Dejen las actuaciones propagandísticas y prioricen la salud pública'
La crisis se profundiza por la ausencia de rectoría, opinan
Andrés Jaramillo, estratega digital y Marco Herrera, presidente de la SESP.
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Cristina Coello. Quito
Tras el episodio protagonizado por la vicepresidenta y encargada del sector Salud,
María José Pinto (donde increpa a personal sanitario por la falta de atención en una unidad médica), varios actores han objetado ese accionar, pero sobre todo han exhibido la falta de liderazgo y prioridad que dicen merece el sector salud.
En entrevista con EDICIÓN MÉDICA, el estratega de comunicación digital y docente,
Andrés Jaramillo, ha comentado que Pinto había sido “golpeada mediáticamente por su ausencia” y que esa situación obligó a su equipo a “intentar dar un giro para frenar ese
desgaste de su figura” con la difusión en redes de una visita sorpresa.
Pero él comenta que el principal error que suelen cometer los políticos es no tener coherencia entre lo que comunican y la realidad. Por eso la acción de Pinto “se ve falsa, teatralizada”, porque su rol como vicepresidenta, presidenta del Comité de Salud y ministra encargada, “no es recorrer los pasillos para llamar la atención a los funcionarios sino establecer directrices”.
En el análisis que realiza Jaramillo, el episodio es calificado como “populismo mediático” que desvirtúa la función de quien preside el comité de salud. “En lugar de actuar como rectora del sistema (armonizando servicios, estableciendo lineamientos, políticas y garantizando financiamiento para que la atención sea adecuada en todo el territorio) se optó por una acción que, al no ir acompañada de una estrategia integral, resultó forzada y ajena al
rol de gobernanza”.
“Por eso la crítica subraya que su
reaparición pública, tras un largo período de ausencia como máxima autoridad sanitaria, no parece natural ni consistente con las responsabilidades de dirección que debe ejercer”, añade.
En redes sociales se ha identificado que la mayor parte de la conversación digital (aproximadamente 60 por ciento) fue negativa: “se reprochó a la vicepresidenta que su estilo confrontativo no arregla los problemas estructurales de la sanidad y que parecía más un espectáculo que una gestión seria”, ha informado Jaramillo.
El analista ha sido más crítico con respecto a los actores del sector sanitario y ha considerado que, ante situaciones como la ocurrida con Pinto y sobre todo con la evidente crisis del sistema, es “fundamental que se pronuncien los
gremios” pues se crearon y se organizaron para defender los
derechos de los profesionales y de la población.
Si los sanitarios “no tienen insumos, ¿cómo pueden trabajar?, si están haciendo
turnos prolongados ¿cómo pueden físicamente responder a las exigencias del
sistema de salud?, si tampoco hay ministro, ¿cómo puede el médico alinearse a una
política que no existe?”, ha cuestionado Jaramillo.
El estratega político ha insistido en que los gremios no pueden perder la “
capacidad crítica frente al estado, es fundamental recuperar esa voz” ha dicho. De lo contrario seguirá sin ser prioridad la salud para los gobiernos y, por supuesto, los más perjudicados serán las familias con menos recursos que no sólo tienen que lidiar con la
inseguridad, sino también con la impotencia de no acceder a servicios de salud oportunos y de calidad.
Finalmente ha subrayado que la respuesta gubernamental frente a la crisis sanitaria debe orientarse a
cambios estructurales y que el ministerio y su equipo deben priorizar la salud de forma técnica y no propagandística.
El desastre de la salud es no tener sistema
En ese sentido,
Marco Herrera, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Salud Pública (SESP) ha considerado en suceso con Pinto no es problema solo coyuntural, más bien “refleja el desastre de la salud y la falta de un sistema”.
Criticó la coordinación desordenada entre instituciones y ha pedido que la autoridad trabaje en “una
reforma estructural del sistema”, que no solo quede en el papel y se ejerza “la
responsabilidad política” de atender la crisis de Salud.
Herrera ha insistido en que crisis no es un dilema de una institución aislada, sino un problema sistémico que requiere financiamiento sostenido, liderazgo estable y una
visión de salud pública centrada en la población y los profesionales.
El representante de los salubristas, estima que no existe compromiso del presidente con la Salud y eso se evidencia en el nombramiento de personas muy cercanas “simplemente para pagar el favor político” y reiteró su pedido de nombrar un
ministro de Salud con “experticia, ético, consciente y que sepa consolidar una política que permanezca a lo largo del tiempo”.
“No puede ser posible que se siga intentando equipar hospitales sin financiamiento constante, ni recurso humano, en vez de reforzar la
prevención y
atención primaria en salud. Se insiste en el modelo curativo de la atención y no en el preventivo”, se ha lamentado.
Finalmente, Herrera espera que la última convocatoria realizada por el Ministerio de Salud Pública (MSP) para reclutar personal para los
cargos directivos “no sea un mero trámite administrativo” sino un cambio real en esos puestos jerárquicos superiores.