¿Cómo deben reforzar los países el apoyo a la lactancia materna, según la OMS?
La buena noticia es que las tasas de lactancia materna están aumentando en todo el mundo
La lactancia materna es vital.
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Redacción. Quito
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado que en todo el mundo todavía hay demasiadas madres y familias que no tienen acceso a servicios e intervenciones que faciliten y apoyen la lactancia materna.
Por esta razón ha pedido a los países
reforzar su apoyo a la lactancia materna y los sistemas de salud para velar por la salud de los niños desde el principio
Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que en este 2026 el lema es “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona”, la OMS y UNICEF han pedido:
- Reforzar los sistemas de salud para ofrecer a las madres y a sus recién nacidos un apoyo de calidad a la lactancia materna.
- Ampliar el asesoramiento fuera de los centros de salud y los programas de apoyo entre iguales.
- Aplicar plenamente y hacer cumplir el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
- Invertir en permisos de maternidad remunerados y en políticas laborales que favorezcan la lactancia materna.
- Integrar las intervenciones de apoyo a la lactancia materna en los servicios de atención prenatal, perinatal y posnatal.
- Mantener el apoyo a la lactancia materna en zonas inestables o crisis humanitarias.
“La lactancia materna es vital. Si invertimos en soluciones de eficacia demostrada, podemos ofrecer a todos los niños y niñas el mejor comienzo posible en la vida y garantizar que todas las madres reciban la atención y los servicios que necesitan”, ha sostenido.
Los beneficios de la lactancia materna
La OMS ha detallado que la lactancia materna es una de las formas más sencillas y eficaces de proteger la salud de los niños y las niñas, aportando nutrientes esenciales a los bebés y a los niños pequeños, reforzando sus defensas, contribuyendo a protegerlos frente a enfermedades graves y favoreciendo su desarrollo cognitivo. Además, aporta importantes beneficios para la salud de las madres, ayudándoles a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, como el cáncer de mama y de ovario y la diabetes de tipo 2.
De acuerdo a cifras de la OMS,
las tasas de lactancia materna estén aumentando en todo el mundo. Desde 2012, la tasa de lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses ha pasado del 37 a más del 47 por ciento y, en los últimos cinco años, la prevalencia de la lactancia materna hasta los dos años ha aumentado del 38 al 50 por ciento.
Sin embargo,
no todos los países avanzan al mismo ritmo y muchos están lejos de alcanzar los objetivos mundiales. Por ejemplo, la cobertura de los servicios de apoyo a la lactancia materna sigue siendo baja, las políticas no se hacen cumplir de manera uniforme y la calidad de los servicios suele ser insuficiente, especialmente en los países de ingresos bajos y en zonas afectadas por inestabilidad o crisis humanitarias.
En este contexto, los datos científicos demuestran claramente que hay varias intervenciones costoeficaces en este ámbito, entre ellas el apoyo especializado a la lactancia materna en los servicios de salud, el asesoramiento fuera de los centros de salud, las políticas de protección de la maternidad y la protección frente a la comercialización abusiva de productos que sustituyen la leche materna, como los sucedáneos de la leche materna.
Los beneficios económicos de la lactancia materna son considerables. Aumentar su práctica podría evitar cada año casi 400.000 muertes de niños y niñas y unas 140.000 defunciones maternas. Según las estimaciones, cada dólar estadounidense invertido en promover la lactancia materna genera 59 dólares, gracias a la reducción de los costos de la atención de salud, la mejora del desarrollo cognitivo, el aumento del nivel educativo y el incremento de los ingresos a lo largo de la vida.