ALERTA POR FENÓMENO CLIMÁTICO
El Niño amenaza: 460 establecimientos de Salud en riesgo
En mayo pasado, el Gobierno declaró Alerta Amarilla preventiva ante posible evolución del evento El Niño
491 parroquias tienen alerta amarilla (Foto SNGR).
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Redacción. Quito
La Secretaría Nacional de
Gestión de Riesgos (SNGR), mediante la
Resolución Nro. SNGR-117-2026 (del 18 de mayo de 2026) declaró el nivel de
Alerta Amarilla en zonas con mayor susceptibilidad a posibles impactos asociados al ‘Fenómeno El Niño’. Considerando esa decisión y mediante un
análisis geoespacial se ha determinado que 460 unidades de salud funcionan en las 491 parroquias declaradas en alerta.
El análisis de datos presentado por el diario digital Primicias, con base en datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), ha determinado que todos esos establecimientos de salud entre hospitales y centros de salud funcionan en parroquias en alerta amarilla. La mayoría son
centros de atención primaria, ubicados en
zonas rurales, y por tanto especialmente vulnerables.
Según reportes del MSP existen
20 hospitales, 396 centros de salud tipo A, 30 centros de salud tipo B y 14 centros de salud tipo C en las zonas de riesgo.
Citando al ex ministro de Salud, José Ruales, el medio digital ha señalado que los principales riesgos serán las
inundaciones y los
deslaves, pero advirtió que "también puede haber afectaciones por las lluvias a la infraestructura, esté o no en zonas inundables, pues hay muchos hospitales que tienen problemas de cubiertas".
Frente a la vulnerabilidad de los centros tipo A, Ruales ha propuesto que un posible plan de contingencia "puede ser el
traslado del personal y
equipos a infraestructuras provisionales en caso de ser necesario". Y en los hospitales con riesgo histórico de inundación, recomendó movilizar equipos dentro del mismo hospital. "Si se inundan, en la planta baja están los equipos de diálisis, de emergencia, entonces hay que prever y movilizar esos equipos".
El precedente para este análisis fue el Fenómeno de El Niño de 1997-1998. Según un informe de la ex Corporación Andina de Fomento (hoy Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), al menos
92 establecimientos de salud resultaron afectados por inundaciones y deslaves durante aquel evento.
En aquellos años, los daños al sector salud se estimaron en unos 18,8 millones de dólares al equivalente a 38,6 millones ajustados por inflación actual. Esos costos se concentraron en mayores gastos operacionales, medicamentos,
daños en infraestructura hospitalaria, equipos y mobiliario.
Posibles brotes de enfermedades
En materia
epidemiológica, el fenómeno de 1997-1998 provocó brotes de
cólera, malaria, dengue y leptospirosis.
Los casos de malaria aumentaron un 37 por ciento hasta llegar a 16.530 en 1997; los de dengue pasaron de 1.787 en el segundo semestre de 1996 a 3.828 en el primer trimestre de 1998; el cólera escaló de 1.060 casos en 1996 a 3.738 en 1998; y la leptospirosis pasó de solo 36 casos acumulados entre 1982 y 1996 a 338 confirmados y 445 dudosos en 1998. De las 288
muertes reportadas por el fenómeno, cerca del 15 por ciento estuvieron relacionadas con patologías.
A esto se suma el riesgo de
colapso logístico. Las afectaciones a la
red vial dificultaron tanto el acceso de la población a la
atención médica como el traslado de insumos por parte de las autoridades.
En ese sentido, el análisis ha señalado que el plan de contingencia para 2026-2027 debe considerar que la gente no podrá salir fácilmente y que las medicinas tampoco podrán llegar, en un contexto donde también se prevé el aparecimiento de
enfermedades diarreicas transmisibles por el agua como salmonelosis o shigelosis.
Los datos oficiales
Según la SNGR, la alerta amarilla se adoptó con base en análisis técnicos y científicos nacionales e internacionales, así como en las proyecciones del Comité Nacional ERFEN, y aplica para territorios ubicados predominantemente hasta los
1.500 metros sobre el nivel del mar, comprendiendo 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias.
La SNGR informó en mayo que la declaratoria “constituye una acción preventiva y de preparación anticipada, y no representa la
declaratoria oficial del evento El Niño”.
No obstante, el MSP no ha hecho público ningún
plan de contingencia oficial.