PROTECCIÓN DE LA SALUD
ARCSA renueva convenio para la disposición final de medicamentos y productos que incumplen la normativa sanitaria
Se han destruido más de 1 millón de productos decomisados
Jornada de destrucción de productos irregulares.
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Redacción. Quito
La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) ha ejecutado la destrucción de más de un millón de productos irregulares, entre medicamentos, alimentos procesados, cosméticos, dispositivos médicos, productos naturales de uso medicinal, suplementos alimenticios y otros artículos que incumplían la normativa sanitaria vigente.
Los productos destruidos han sido retirados del mercado como
resultado de los permanentes operativos de control y vigilancia que desarrolla la institución en todo el territorio nacional, con lingual se ha evitado que representen un riesgo para la salud de la población.
Además, durante esta jornada, ARCSA ha renovado el convenio de cooperación con la
empresa G&M, especializada en la gestión ambiental y destrucción técnica de productos, con el objetivo de garantizar la continuidad de estos procesos bajo estrictos estándares de seguridad, trazabilidad y responsabilidad ambiental.
"Cada producto irregular que retiramos del mercado y destruimos representa un
riesgo menos para la ciudadanía. No se trata únicamente de eliminar mercancía ilegal; se trata de proteger vidas y cerrar definitivamente el círculo de la irregularidad para impedir que estos productos vuelvan a comercializarse", ha expresado Daniel Sánchez, director ejecutivo de ARCSA.
Sánchez ha explicado que la destrucción constituye la
etapa final de un proceso integral de control sanitario.
Desde el inicio de la actual administración, ARCSA ha retirado del mercado
más de 6.5 millones de productos irregulares, lo que refleja el fortalecimiento de las acciones de vigilancia sanitaria en establecimientos de producción, importación, distribución y comercialización.
En este contexto, la agencia ha reiterado que la protección de la salud pública no concluye con el decomiso de productos, sino con su destrucción segura, ya que constituye un paso indispensable para evitar su reingreso al mercado, prevenir riesgos sanitarios y garantizar que los productos que llegan a los hogares ecuatorianos cumplan con los requisitos de calidad, seguridad y eficacia establecidos por la normativa nacional.