Asesoría Legal
Obligación de protección de datos en el sistema de salud
Martes, 13 de enero de 2026, a las 12:23
Juan Andrés Suárez, abogado de DS Legal Group.
En la práctica médica diaria, los profesionales de la salud manejan información altamente sensible que va más allá de simples datos: se trata de historias clínicas, diagnósticos, tratamientos y resultados que reflejan la intimidad del paciente. Cada interacción, desde la toma de signos vitales hasta la entrega de resultados, implica un deber ético y legal de proteger esa información. En un entorno donde la digitalización y el intercambio de datos son cada vez más frecuentes, garantizar la confidencialidad no solo evita sanciones, sino que preserva la confianza del paciente y la calidad asistencial.
La protección de datos consiste en garantizar la privacidad y seguridad de la información personal frente a usos indebidos, accesos no autorizados o divulgación sin consentimiento. En Ecuador, la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales establece principios como legalidad, finalidad, proporcionalidad y responsabilidad, aplicables a todos los actores que gestionan datos personales. Este marco normativo busca que la información se trate únicamente para fines legítimos y que se adopten medidas técnicas y organizativas para evitar vulneraciones.
Además, la protección de datos no es solo un requisito legal, sino un derecho fundamental vinculado a la dignidad humana. En el ámbito sanitario, donde se maneja información altamente sensible, la falta de protección puede generar consecuencias graves como discriminación, pérdida de confianza en el sistema y riesgos para la integridad del paciente. Por ello, la normativa exige un enfoque preventivo y correctivo mediante una implementación de un sistema de protección de datos.
Los datos sensibles son aquellos que revelan información íntima y cuya vulneración puede generar discriminación o riesgos graves para la persona. En el ámbito sanitario, se consideran sensibles los datos relacionados con la salud física o mental, historial clínico, diagnósticos, tratamientos y cualquier información biométrica. Estos datos requieren un nivel de protección reforzado, dado que su exposición puede afectar derechos como la privacidad, la igualdad y la no discriminación.
Es importante destacar que el tratamiento de datos sensibles implica obligaciones adicionales: consentimiento expreso del titular, limitación estricta de la finalidad y adopción de medidas de seguridad avanzadas. El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones administrativas y responsabilidad civil o penal, lo que refuerza la necesidad de una cultura de protección de datos en todos los niveles del sistema de salud.
La obligación de proteger datos no recae únicamente en instituciones de salud o empresas, sino también en los profesionales médicos. Cada doctor, en su práctica, debe implementar medidas técnicas y organizativas que garanticen la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información, cumpliendo con los estándares legales y éticos. Esto incluye desde el manejo seguro de historias clínicas hasta la adecuada custodia de consentimientos informados.
Si bien los profesionales individuales no están obligados a contar con un delegado registrado ante la Superintendencia de Protección de Datos —requisito aplicable a personas jurídicas—, ello no los exime de cumplir con las obligaciones establecidas en la Ley de Protección de Datos Personales.
Para los profesionales independientes, la implementación de protocolos de protección de datos es un desafío que requiere capacitación y herramientas adecuadas. No basta con cumplir formalidades; se necesita garantizar que la información no sea divulgada sin autorización y que se mantenga segura frente a riesgos tecnológicos y humanos. La responsabilidad individual es tan importante como la institucional.
El manejo de historias clínicas, resultados de laboratorio y consentimientos informados exige protocolos estrictos: almacenamiento seguro, acceso restringido, uso exclusivo para fines asistenciales y eliminación conforme a normativa. La vulneración de estos deberes puede acarrear sanciones administrativas y responsabilidad civil o penal. Además, el cuidado de los datos fortalece la relación médico-paciente, generando confianza y transparencia en la atención.
Los médicos están expuestos diariamente a situaciones que pueden comprometer la privacidad: documentos impresos visibles en áreas comunes, resultados enviados por correo sin cifrado, conversaciones sobre diagnósticos en espacios abiertos, uso de dispositivos personales para almacenar información y sistemas electrónicos vulnerables a ciberataques.
Estas prácticas, aunque habituales, representan riesgos en los datos del paciente que pueden derivar en sanciones y pérdida de confianza. Por ello, se debe implementar protocolos estrictos que incluyan almacenamiento seguro, acceso restringido, contraseñas robustas, entrega de resultados solo al paciente o personas autorizadas y capacitación continua del personal. Estas medidas no solo cumplen con la normativa, sino que protegen la dignidad del paciente y fortalecen la relación médico-paciente, garantizando calidad y ética en la atención.
La protección de datos en salud es una necesidad fundamental para salvaguardar derechos fundamentales y fortalecer la confianza en el sistema sanitario. El despacho DS LEGAL GROUP cuenta con experiencia en esta área, ofreciendo asesoría integral para el cumplimiento normativo y la implementación de políticas de protección de datos. Desde DS LEGAL GROUP estaremos gustosos de asesorarlos como despacho jurídico especialista en derecho médico a nivel nacional al número de contacto 0981155982.
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