Loja registra reducción de la desnutrición crónica infantil, pero persisten retos en la atención preventiva
Para valorar el impacto de las intervenciones sanitarias, resulta necesario contar con datos desagregados
Se capacitó a 290 profesionales de la salud.
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Redacción. Quito
La
desnutrición crónica infantil en
Loja pasó del 15,20 por ciento en 2024 al 13,90 por ciento en 2026, según cifras difundidas por el
Ministerio de Salud Pública (MSP).
El MSP ha señalado que la atención en la provincia llegó a 4.945 mujeres gestantes y 11.872 niños menores de dos años, mediante
controles de salud, vacunación, suplementación con micronutrientes, seguimiento nutricional y visitas domiciliarias. Sin embargo, no precisa cuántas personas completaron los controles recomendados ni qué resultados concretos se obtuvieron a partir de estas intervenciones.
Las acciones se concentran en
Saraguro, Loja, Alamor, Macará, Cariamanga, Catacocha y Catamayo, identificados como sectores prioritarios. En estas localidades, los Equipos de Atención Integral de Salud (EAIS) y las nutricionistas comunitarias realizan seguimiento a gestantes, mujeres en el posparto y niños menores de dos años, además de ofrecer orientación sobre lactancia materna, alimentación complementaria y
prevención de riesgos nutricionales.
“El trabajo en territorio nos permite identificar oportunamente
factores de riesgo, acompañar a las familias y robustecer prácticas de nutrición y cuidado que contribuyen a prevenir la desnutrición infantil”, ha señalado
Samara Ramírez, nutricionista comunitaria de la Dirección Provincial de Salud de Loja.
El MSP también ha informado que más de 290
profesionales de la salud de todo el país actualizaron sus conocimientos en nutrición materno-infantil, lactancia materna, suplementación con micronutrientes, seguimiento nominal, gestión territorial y trabajo comunitario. No obstante, no detalla cuántos de estos profesionales trabajan en Loja.
La reducción reportada ha planteado la necesidad de conocer no solo la evolución del indicador provincial, sino también su
distribución territorial, los grupos poblacionales más afectados y los factores que explican el cambio.
Cabe señalar que para valorar el impacto de
las intervenciones sanitarias, resulta necesario contar con datos desagregados,
metodología de medición y resultados verificables que permitan establecer si la disminución responde a mejoras sostenidas en la prevención, detección y atención de la desnutrición crónica infantil.
El dato
La evaluación tiene corte de enero de 2025 a septiembre de 2026, pero compara el resultado con 2024.