La infiltración con toxina botulínica busca reducir la espasticidad en pacientes con parálisis cerebral
La jornada fue organizada por el Hospital Vicente Corral Moscoso y el Centro Especializado de Rehabilitación Integral N 5, que mantienen esta colaboración desde 2010
El procedimiento se utiliza para favorecer la movilidad.
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Redacción. Quito
Treinta niños y adolescentes de entre 2 y 17 años con parálisis cerebral han recibido tratamiento gratuito mediante
infiltraciones de toxina botulínica tipo A en Cuenca, en una jornada organizada por el Hospital Vicente Corral Moscoso y el Centro Especializado de Rehabilitación Integral (CERI) 5.
El procedimiento se utiliza para
reducir la espasticidad, una alteración caracterizada por el aumento anormal del tono muscular que puede limitar el movimiento. Su aplicación busca facilitar la movilidad y
favorecer la rehabilitación de los pacientes.
La atención se ha desarrollado mediante la colaboración entre ambas instituciones. El Hospital aportó profesionales de
neuropediatría y anestesiología, además de las instalaciones quirúrgicas. El CERI número 5 participó en la identificación y captación de los pacientes y en la intervención de su equipo multidisciplinario.
Según información oficial, esta colaboración se ha mantenido desde 2010 y permite ofrecer atención especializada gratuita a personas con
parálisis cerebral. El costo de un tratamiento integral en clínicas privadas oscila entre USD 500 y USD 1.000 por paciente, de acuerdo con los datos difundidos por las entidades.
Antes de la infiltración, cada paciente es evaluado para determinar los músculos que requieren tratamiento. El procedimiento busca disminuir la espasticidad y
contribuir a prevenir o retrasar complicaciones musculoesqueléticas, como los acortamientos musculares y las deformidades.
Los resultados funcionales dependen también de la
continuidad de la rehabilitación. Por ello, el tratamiento se complementa con fisioterapia, terapia ocupacional, terapia de lenguaje y, cuando está indicado, el uso de órtesis, dispositivos externos que ayudan a sostener o alinear partes del cuerpo y a mejorar su función.
La atención multidisciplinaria busca favorecer la movilidad, la autonomía y la funcionalidad de los pacientes.