LOS ÚLTIMOS DOS AÑOS
Cuatro mil pacientes renales fallecieron por falta de diálisis en Ecuador
Ya no es crisis sanitaria, es vida o muerte para los pacientes, asegura el representante de los pacientes
Pacientes y médicos en rueda de prensa.
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Redacción. Quito
Alrededor de cuatro mil pacientes con
insuficiencia renal crónica han muerto los últimos dos años y medio en Ecuador por falta de acceso a tratamientos de diálisis y recursos económicos, han denunciado agrupaciones de pacientes y médicos.
En rueda de prensa han convocado a plantones el 21 de mayo en Quito y Guayaquil, como medida de presión al gobierno por una
declaratoria de emergencia sanitaria y una reunión urgente con pacientes y médicos.
Kevin Valdez, representante de los pacientes, ha denunciado que son “subdializados” ya que algunas clínicas no brindan
tratamiento completo, que consiste en tres diálisis semanales de cuatro horas cada una, sino que lo están reducido a una o dos sesiones de apenas dos horas, pese a facturar la totalidad del servicio.
Según el representante de los pacientes, el 80 por ciento de los más de 20 mil enfermos renales depende de clínicas privadas contratadas por el Estado para recibir diálisis y citando cifras del Ministerio de Salud Pública (MSP) existen más de
20.800 enfermos renales que se encuentran en riesgo.
En ese sentido, el nefrólogo
Edgar Argüello ha advertido que la reducción de las terapias provoca acumulación de toxinas y potasio en el organismo, lo que puede desencadenar en paro cardíaco y la muerte.
Otro vocero de los pacientes en Guayas,
Ricardo Murillo, volvió a denunciar que las salas de diálisis de los hospitales del Seguro Social (IESS) en la Costa ecuatoriana, carecen de ventilación adecuada, lo que estaría provocando daños constantes en los equipos y afectaciones en la salud de las personas, provocándoles presión alta.
Gasto de bolsillo en aumento
Los pacientes han calculado que el tratamiento de diálisis supera los mil dólares mensuales entre diálisis, medicamentos y transporte. Valdez, asegura que algunos pacientes pagan hasta 120 dólares por cada sesión, tres veces por semana, además de unos 500 dólares mensuales en
medicinas para controlar
hipertensión y otras complicaciones. “No hay bolsillo que lo soporte”, insistió.
Por su parte, el presidente de la
Federación Médica Ecuatoriana, Santiago Carrasco, ha mencionado que el problema responde a fallas estructurales del sistema de salud. “No es el gremio médico el que está fallando, sino un sistema que ya no puede garantizar la provisión oportuna de insumos ni tratamientos”, reclamó.