OBSTETRICIA Y MEDICINA FETAL
26,1% de neonatos en el HCAM presentan condiciones que necesitan vigilancia especializada
Las cifras evidencian la importancia del diagnóstico prenatal oportuno
68% de nacimientos fue mediante cesárea.
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Redacción. Quito
Durante 2025, la gestión operativa de la
Unidad Materno Fetal del Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín (HCAM) registró 7190 atenciones en consulta externa, de las cuales 372 correspondieron a pacientes con
patologías complejas que requirieron un control exhaustivo y multidisciplinario.
Según información oficial del hospital, un total de
1365 niños nacieron vivos, de los cuales el 68 por ciento fue mediante
cesárea y 32 por ciento por
parto vaginal.
Cabe señalar que, del total de nacimientos, el 26,1 por ciento de los neonatos presentó condiciones que requirieron
vigilancia especializada, como restricción del crecimiento intrauterino,
malformaciones estructurales y
embarazos gemelares de alto riesgo.
En el 2025 la Unidad Materno Fetal del HCAM identificó una alta incidencia de patologías relacionadas a la
restricción del crecimiento intrauterino, así como anomalías en sistemas críticos como el nervioso central y el genitourinario.
Y en ese sentido, los profesionales de ese servicio han ratificado que la
ecografía especializada es una herramienta clave para mejorar el pronóstico perinatal y que la detección temprana de estas condiciones permite
planificar intervenciones médicas antes del nacimiento y coordinar acciones con equipos multidisciplinarios.
A decir de la institución, las cifras evidencian la importancia del
diagnóstico prenatal oportuno y de la toma de decisiones clínicas anticipadas.
¿A qué se da seguimiento?
Según el hospital, además del
cuidado fetal, la unidad realiza un seguimiento integral de la
salud materna, detectando y controlando afecciones como
trastornos endocrinos e hipertensivos que, de no tratarse a tiempo, pueden agravar las complicaciones durante el embarazo.
Así mismo, el monitoreo permanente de embarazos gemelares y
alteraciones del líquido amniótico forma parte de una estrategia preventiva orientada a reducir la morbimortalidad neonatal.
El hospital ha recalcado que la atención materno infantil requiere la aplicación de
protocolos médicos actualizados, estándares de calidad y un enfoque humano e insistió en que la detección de enfermedades a tiempo, facilita la toma de decisiones y acciones con responsabilidad y de forma oportuna con el objetivo de brindar “una nueva oportunidad de vida a los
pacientes más vulnerables”.