¿Por qué es fundamental la vigilancia para prevenir, controlar y eliminar las enfermedades tropicales desatendidas?
Con datos los países pueden orientar las medidas oportunas
Con datos los países pueden orientar la medicación
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Redacción. Quito
Las
enfermedades tropicales desatendidas (ETD) son aquellas que, a pesar de ser prevenibles y tratables, reciben poca atención política y escasos recursos, afectan principalmente a personas que viven en zonas pobres y por eso deben ser visibilizadas, a decir de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“Estas enfermedades no son solo números; representan a personas y comunidades que no deben quedar rezagadas. Invertir en mejores
sistemas de datos es esencial para visibilizar las ETD, orientar acciones equitativas, fortalecer la rendición de cuentas y acelerar el progreso hacia su eliminación”, ha sido enfática en señalar
Ana Lucianez Pérez, asesora de la OPS en Enfermedades Infecciosas Desatendidas.
En ese sentido, la OPS conmemora cada 30 de enero el
Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, y lo constituye en un momento para visibilizar este grupo de enfermedades que siguen afectando a millones de personas, en particular a aquellas que viven en condiciones de
pobreza y con
acceso limitado a los servicios de salud.
Principales desafíos
Pérez ha recalcado que uno de los mayores desafíos es que las ETD afectan principalmente a personas que viven en
zonas remotas, rurales o desatendidas, donde los servicios de salud y el
personal capacitado son limitados. “Simplemente llegar a estas comunidades puede ser logísticamente complejo y costoso”.
Además, el
acceso a los diagnósticos suele ser limitado, los sistemas de vigilancia pueden ser deficientes y la recopilación de datos puede estar fragmentada. Todo esto conduce a un
subregistro de casos. Y cuando los datos no son fiables, la verdadera carga de la enfermedad permanece oculta, lo que dificulta la promoción de la financiación y los recursos humanos que realmente se necesitan, ha advertido.
Por ello ha considerado importante mejorar la vigilancia y la calidad de los datos. Por ejemplo, un mejor
monitoreo ha sido clave en la eliminación de la
filariasis linfática en algunas partes de las Américas durante la última década, ha informado.
Para Pérez, una vigilancia rigurosa permite a los países documentar cuándo se ha interrumpido la transmisión, orientar la administración masiva de
medicamentos y cumplir con los requisitos de verificación.
La estrategia de visibilizarlas
La OPS ha recordado que los últimos años, las ETD han cobrado mayor visibilidad gracias a diversas estrategias, como la
Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS, que busca eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y afecciones relacionadas para 2030, incluyendo doce del grupo de las ETD.
Según el organismo, ese impulso regional ha ayudado a priorizar recursos, alinear los planes nacionales y acelerar el progreso hacia las
metas de eliminación de enfermedades como el tracoma, la oncocercosis, la rabia humana transmitida por perros y varias otras.
Las ETD suelen causar enfermedades crónicas,
discapacidad a largo plazo y estigma, en lugar de la muerte inmediata. Por ello, no siempre reciben la misma atención que enfermedades más agudas o de alto perfil.
Por ejemplo, la lepra, si no se diagnostica y trata a tiempo, puede provocar discapacidades físicas de por vida y exclusión social. Estos impactos son devastadores para las personas y las comunidades, pero no siempre se reflejan en los
indicadores de salud tradicionales, lo que contribuye a que las ETD se pasen por alto en los debates sobre políticas.
De allí que Pérez ha insistido en que el mapeo ayuda a “vincular los datos con la geografía. Muestra dónde se concentra la
transmisión y quiénes son los más afectados. De esta manera, los países pueden responder de forma más estratégica, centrando las intervenciones en zonas de alto riesgo en lugar de aplicar el mismo enfoque en todas partes”.
La asesora ha recordado que la OPS se ha centrado en fortalecer el
diagnóstico temprano, el tratamiento y la
vigilancia, a la vez que abordan el estigma, previenen la discapacidad y llegan a las poblaciones indígenas y otras poblaciones marginadas.
La especialista ha añadido que la mayoría de las ETD pueden eliminarse, “y hacerlo no solo es un imperativo moral, sino también una cuestión de
derechos humanos y
equidad. Sin datos fiables ni vigilancia, persiste la negligencia; con datos, la eliminación se vuelve alcanzable”, finalizó.
Principales Enfermedades Tropicales Desatendidas en las Américas:
Enfermedad de
Chagas, Leishmaniasis, Geohelmintiasis,
Lepra, Rabia,
Oncocercosis (Ceguera de los ríos), Esquistosomiasis, Tracoma, Trematodiasis de transmisión alimentaria y Fascioliasis, Envenenamiento por
mordedura de serpiente.