CRISIS ENERGÉTICA
Industria farmacéutica pide evaluar un suministro eléctrico diferenciado para evitar interrupciones en la producción de medicamentos
Existe preocupación en el sector industrial y se propone coordinación institucional
El potencial impacto alcanzaría a los sistemas de cadena de frío.
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Redacción. Quito
La
Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE) ha emitido un comunicado oficial donde advierte de los posibles efectos por las interrupciones eléctricas prolongadas en la producción farmacéutica y el abastecimiento de medicamentos en el país.
El gremio ha señalado que un
corte de electricidad durante siete días consecutivos puede comprometer determinadas etapas de fabricación, los
sistemas de cadena de frío y la disponibilidad de
medicamentos esenciales.
ALFE ha manifestado su preocupación por las consecuencias que este escenario puede generar en la continuidad de las
operaciones farmacéuticas. Aunque también reconoció la compleja
situación energética del país y los esfuerzos del Gobierno para afrontarla, insistió en la necesidad de anticipar medidas que reduzcan los riesgos para el suministro de medicamentos.
Continuidad operativa y propuesta del gremio
Según ALFE, la industria farmacéutica requiere condiciones específicas y continuas de operación, control de calidad y conservación de productos. Una interrupción prolongada del suministro eléctrico podría afectar estos procesos.
Cabe señalar que la organización no ha identificado los medicamentos específicos, instalaciones o las
etapas productivas que estarían más expuestas.
Según el gremio, el potencial impacto alcanzaría a los sistemas de
cadena de frío, relevantes para conservar determinados productos farmacéuticos dentro de las condiciones requeridas. Sin embargo, la asociación no detalla si existen
evaluaciones técnicas sobre la autonomía energética de las instalaciones, la capacidad de respaldo eléctrico o las reservas disponibles para responder a una interrupción de siete días.
Ante este escenario, el gremio ha propuesto trabajar conjuntamente con las autoridades para identificar alternativas que permitan
preservar las operaciones farmacéuticas consideradas críticas.
Por ello ALFE ha expresado su disposición a colaborar con el Ministerio de Ambiente y Energía y el
Ministerio de Salud Pública, mediante el aporte de
información técnica y la participación en espacios de diálogo. Entre las opciones planteadas figura la evaluación de “posibles
esquemas diferenciados de suministro eléctrico para aquellos procesos cuya continuidad resulte indispensable”.
La propuesta busca que las decisiones adoptadas frente a la situación energética contemplen las
necesidades operativas de la industria farmacéutica.
Aunque la advertencia pone de relieve un riesgo relevante para la continuidad de la atención sanitaria, ALFE no ha cuantificado aún
posibles pérdidas de producción, el número de medicamentos que podrían verse afectados ni el tiempo que tardaría en interrumpirse el abastecimiento si se produjeran cortes prolongados.
La asociación sostiene que la
coordinación entre el sector público y el privado es fundamental para afrontar la coyuntura. “Estamos convencidos de que, mediante el diálogo, la cooperación público-privada y una adecuada planificación, es posible contribuir a la gestión de esta coyuntura”, ha señalado el comunicado.
ALFE ha reafirmado “su compromiso de
colaborar con las autoridades nacionales para proteger la continuidad del suministro de medicamentos y la salud de la población ecuatoriana”.
El dato
El Gobierno descartó los
cortes continuos de 7 días (168 horas) para el
sector industrial que habían sido anunciados por error. Sin embargo, se mantendrán restricciones temporales de suministro de energía ante la gravedad del estiaje que ha provocado nuevamente inestabilidad en el Sistema Nacional Interconectado.