Hay un 25% de probabilidad de una nueva pandemia en la próxima década
El presidente de Brasil y el director de la OMS piden cerrar el Acuerdo sobre Pandemias
Dos puntos clave están pendientes (Foto UN).
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Redacción. Quito
La comunidad internacional tiene una ventana de oportunidad que se estrecha. Así lo advierten el presidente de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
Tedros Adhanom Ghebreyesus, quienes en una carta conjunta dirigida a los líderes del mundo han instado a finalizar sin demora el
Acuerdo sobre Pandemias.
Cabe señalar que un elemento vital del acuerdo que permanece incompleto es el anexo sobre Acceso a Patógenos y Participación en los Beneficios (
PABS - Pathogen Access and Benefit-Sharing), que permanece inconcluso.
Sin ese anexo, el acuerdo queda desequilibrado. Y sin el acuerdo, el mundo seguirá expuesto a las mismas fallas estructurales que la
pandemia de COVID-19 dejó al descubierto: desigualdad en el acceso a
vacunas, diagnósticos y tratamientos.
"Completar el acuerdo es vital no solo para la preparación ante
pandemias futuras, sino también para honrar el legado de cooperación global en salud", señala la misiva.
La urgencia tiene una base matemática, pues según estimaciones citadas en la carta, existe un 25 por ciento de probabilidad de que otra
pandemia de escala global ocurra en los próximos diez años.
El nudo del PABS: patógenos contra beneficios
El punto más sensible de la negociación es el Anexo PABS, un mecanismo que busca garantizar que cuando un país comparte muestras de patógenos con potencial pandémico (como hizo Sudáfrica con la variante Ómicron), la comunidad internacional retribuya con
acceso equitativo a las contraprestaciones derivadas de esa información, como vacunas, tratamientos y pruebas diagnósticas.
Para países como Ecuador, que históricamente han sido receptores de
tecnología sanitaria y no desarrolladores, este punto es clave ya que, sin el PABS, habrá riesgo de que las próximas vacunas y tratamientos se concentren nuevamente en los
países más ricos.
En ese sentido, Lula y Tedros coinciden en que el obstáculo principal no es técnico, sino político. La carta has subrayado que la equidad en la
distribución de beneficios y un renovado
sentido de urgencia deben primar sobre los
intereses comerciales o geopolíticos que han ralentizado las negociaciones.
No obstante, serán los Estados Miembros los que deberán decidir sobre un acuerdo sólido o si repiten los errores del pasado.