PRECISIÓN Y PREVENCIÓN
La prevención real y fundamentada es posible, con el nuevo paradigma que propone la Medicina de Laboratorio
Se asegura que la clave del futuro sanitario está en la Medicina basada en valor y la detección temprana de enfermedades mediante biomarcadores
Jaime Fragoso y Klever Sáenz de SYNLAB México y Ecuador.
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Redacción. Quito
Dejar de ver la salud desde la enfermedad para enfocarla desde el bienestar y la prevención es la visión de
Klever Sáenz Flor, director Médico y Gerente de Calidad de
SYNLAB Ecuador, quien en el marco del
XIV Congreso Internacional de Medicina de Laboratorio ha recordado que actualmente la innovación diagnóstica mundial se mueve hacia la medicina personalizada.
En ese sentido, Sáenz, en entrevista con EDICIÓN MÉDICA, ha planteado un cambio de ‘switch’ al sistema de salud ya que a su parecer el
futuro de la medicina en Ecuador no se encuentra exclusivamente en las grandes cirugías o en tratamientos de alta complejidad, sino en la capacidad de los laboratorios para
predecir enfermedades antes de que aparezcan los síntomas.
El
modelo sanitario al que el especialista hace referencia se denomina Medicina
basada en valor, un modelo que busca, “maximizar los resultados de salud reales y relevantes para el paciente en relación con el costo total de atención, es decir “lograr los mejores resultados sanitarios al menor costo posible”. Y en eso, los laboratorios tienen un rol preponderante, asegura.
Detección, evaluación y seguimiento del cáncer
En ese eje, ha mencionado el campo de la oncología, donde destaca herramientas como el
ADN tumoral circulante (ctDNA), una tecnología de biología molecular que permite:
- Detección temprana: Identificar rastros de cáncer en la sangre antes de que sean visibles en imágenes.
- Evaluación de enfermedad mínima residual: Verificar si queda rastro del tumor tras una cirugía.
- Seguimiento en vivo: Monitorear la respuesta al tratamiento y predecir recurrencias de manera oportuna, mejorando la supervivencia y calidad de vida.
Prevención de bajo costo: El caso del riñón y el corazón
Al ser consultado sobre la viabilidad de las nuevas tecnologías de
laboratorio clínico en un sistema de salud pública con limitaciones financieras, Sáenz ha sido enfático en señalar que “la
medicina predictiva no necesariamente genera costos adicionales, puede generar valor. Hay que analizar el impacto que tiene sobre el costo la detección de enfermedades” como el cáncer o las
enfermedades cardio-reno-hepato-metabólicas.
¿Cómo? Ha explicado que "si a todas las
creatininas que se reportan en el país les añadimos un cálculo automático de la
tasa estimada de filtrado glomerular (eTFG) -que no tiene costo adicional-, podríamos detectar a tiempo a miles de pacientes con riesgo de
enfermedad renal crónica".
En ese punto, ha detallado que en un estudio realizado por SYNLAB en Colombia y Ecuador con 250.000 pacientes aparentemente sanos se reveló que alrededor del 3 por ciento de esa muestra ya presentaba alguna probabilidad de presentar algún grado de
disfunción renal. “Detectar esto a tiempo permitiría retrasar, dependiendo del caso, hasta 15 años la necesidad de diálisis o trasplantes, aliviando drásticamente el gasto del bolsillo familiar y del sistema público”, asegura.
En el ámbito
cardiovascular, Sáenz advierte que el 25 por ciento de las muertes en Ecuador se asocian a enfermedades del corazón. Mediante el uso de biomarcadores como el NT-proBNP (que mide el estrés de las fibras cardíacas) es posible identificar a
personas con riesgo de falla cardíaca -incluso si son asintomáticas- y prevenir entonces la probabilidad de desarrollo de eventos cardiovasculares.
“Son intervenciones que al ser introducidas en la
política pública pueden permitir entender mejor” la labor de la medicina basada en valor. A decir de Sáenz, el sistema público puede “innovarse con cosas simples”, como por ejemplo “modificar el
perfil lipídico usando las mismas pruebas, pero incorporando indicadores adicionales que permitan evaluar el riesgo cardiovascular”.
Las claves de un nuevo modelo
Para el especialista, el desafío de la salud pública es dejar de "cerrar los ojos" ante problemas evidentes y utilizar los datos del laboratorio para
transformar la gestión sanitaria en una inversión de valor y no solo en un gasto de emergencia. En ese sentido, ha propuesto:
- Racionalización: Hacer la prueba adecuada a la persona adecuada en el momento justo.
- Visibilización: Reconocer problemas ocultos, como el hecho de que 3 de cada 10 mujeres mueren por infarto, pese a la creencia común de que es un "problema de hombres".
- Educación: Fomentar hábitos saludables como un deber ciudadano para reducir la carga de enfermedades crónicas.
Medicina Preventiva en Latinoamérica: México busca su modelo propio para reducir el riesgo cardiovascular
Otro de los exponentes en el XIV Congreso Internacional de Medicina de Laboratorio, fue el director médico de SYNLAB México,
Jaime Fragoso Flores, quien ha sostenido que la región debe dejar de replicar estudios extranjeros y desarrollar datos basados en el mestizaje y estilo de vida local para
optimizar el gasto sanitario.
Las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la principal causa de muerte a nivel global, y Latinoamérica no es la excepción. Sin embargo, durante décadas, los modelos para predecir estos riesgos se han basado en poblaciones europeas o estadounidenses que no reflejan la
realidad biológica ni social de la región.
Ante este panorama, Fragoso, especialista en patología clínica, ha propuesto en el congreso un cambio de enfoque: desarrollar
modelos matemáticos específicos para la población latina “que nos brinden la mayor información y que pueda traducirse de manera más cercana a nuestra población", explicó.
Para él, contar con un modelo propio puede ser el primer paso para que los laboratorios clínicos dejen de ser meros centros de procesamiento y se conviertan en
generadores de información útil para el médico general y el especialista, permitiendo intervenciones más oportunas.
De la medicina terapéutica a la preventiva
Fragoso también comparte la crítica de que uno de los mayores obstáculos en la región es que los sistemas de salud están diseñados casi exclusivamente para la
medicina terapéutica (curar la enfermedad) y no para la medicina preventiva (detectar el riesgo).
Él admite que, aunque en México el camino hacia una medicina basada en la prevención aún es incipiente y se concentra mayoritariamente en el
sector privado, el objetivo es claro: optimizar el gasto sanitario. “No se trata necesariamente de gastar menos, sino de saber exactamente dónde posicionar los recursos económicos”, ha explicado.
En ese sentido, para el mexicano es importante la
detección de riesgos, no solo síntomas: “identificar el momento exacto para iniciar cambios en el estilo de vida o intervenciones médicas antes de que ocurra un desenlace fatal”.
Finalmente, Fragoso ha recomendado a los laboratorios en Ecuador que busquen “la consolidación de
fuentes de datos propios. Cada país latinoamericano debería hacer un análisis de cuál debe ser la mejor forma de abordar los riesgos de enfermedades y eso conectarlo con la actividad médica local", enfatizó.
Directivos de SYNLAB y de la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriano-Alemana (AHK).
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Exitoso encuentro científico.
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