DEBATE LEGISLATIVO
Plantean reforma al COIP para sancionar con mayor severidad la receptación de medicamentos robados
El robo y la comercialización ilegal de medicamentos generan pérdidas económicas y ponen en riesgo la vida de las personas
Miércoles, 05 de agosto de 2026, a las 17:46
Asambleísta Janina Rizzo.
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Redacción. Quito
Con el objetivo de fortalecer la protección de la salud pública y combatir las redes de comercialización ilícita de medicamentos, la asambleísta Janina Rizzo ha presentado ante la Asamblea Nacional el
Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria al Código Orgánico Integral Penal (COIP).
La propuesta legislativa responde a una problemática que afecta a hospitales y centros de salud en distintas provincias del país y se fundamenta en la necesidad de fortalecer la protección del derecho a la salud, reconocido en la Constitución, mediante un marco penal que desincentive estas prácticas delictivas y contribuya a garantizar el acceso oportuno y seguro a medicamentos e insumos médicos para todos los ecuatorianos.
Según la legisladora, la finalidad es
tipificar y sancionar de manera específica la receptación de medicamentos de uso humano, así como de dispositivos e insumos médicos provenientes de hurto o robo.
Con esta iniciativa se busca desarticular las cadenas ilegales de comercialización, preservar la trazabilidad de estos productos, proteger los recursos destinados al sistema nacional de salud y garantizar que los medicamentos lleguen a los pacientes en condiciones de seguridad, calidad y oportunidad.
Rizzo ha informado que el proyecto incorpora una
reforma al delito de receptación previsto en el COIP, con lo que se establece una sanción diferenciada para quienes oculten, custodien, transporten, comercialicen o transfieran medicamentos, dispositivos o insumos médicos de origen ilícito, con conocimiento de que provienen de hurto o robo. Para estos productos esenciales se propone una pena de tres a cinco años de privación de libertad, en atención al grave riesgo que representa para la salud pública.
En este contexto, ha explicado que el proyecto se elaboró tras recorridos realizados en hospitales públicos y del contacto permanente con ciudadanos que denuncian el desabastecimiento de medicinas. En este sentido, ha podido constatar que, en muchos casos, los medicamentos existen, pero son sustraídos y posteriormente comercializados en el mercado ilegal, afectando directamente a los pacientes que dependen de ellos para sus tratamientos.
"El robo y la comercialización ilegal de medicamentos no solo generan pérdidas económicas para el Estado, sino que ponen en riesgo la vida de miles de ecuatorianos. No podemos permitir que quienes lucran con la salud de la población permanezcan impunes", ha enfatizado.