DÍA INTERNACIONAL
Voces que redefinen la salud y la equidad en el Día de la Mujer
Sus comentarios buscan romper barreras y construir una atención sanitaria más justa
Gabriela Peñaherrera, Ligia Saltos, Rocío Ocampo y María de Lourdes Velasco.
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Cristina Coello. Quito
A propósito del Día Internacional de la Mujer, Gabriela Peñaherrera, Rocío Ocampo, Ligia Saltos y María de Lourdes Velasco han expresado con EDICIÓN MÉDICA las diferentes connotaciones y perspectivas que tienen de esta fecha especial.
Gabriela Peñaherrera, Ginecóloga Pediátrica y de la Adolescencia, abre la reflexión con la convicción de que el 8 de marzo es más que una fecha: es un recordatorio de la lucha diaria por la equidad. “Equidad de derechos, de oportunidades en todos los aspectos tanto para hombres como para mujeres, independientemente de su sexo y de su género”.
La especialista celebra la fecha “cumpliendo un sueño propio” de cambiar vidas y, acompañar los procesos de enfermedad. En este día ella también celebra su graduación de médico y la posibilidad de “dar (a muchas personas) herramientas para mantener o restaurar la salud integral”, y de manera especial en la infancia y la adolescencia.
Al consultarle ¿Qué les diría a las mujeres médicas ecuatorianas en este día? Peñaherrera ha resaltado que ya son muchas las que han incurrido en esta carrera y son “un grupo con un mismo ideal, que es buscar equidad, igualdad en cuanto a derechos y acceso. Somos un grupo que buscamos restaurar y mantener la salud”.
También ha reconocido que su formación se basó en la equidad, “sabiendo que el feminismo no busca hundir al varón o hacer pensar que la mujer es superior”. Mas bien está convencida de que “todos somos diferentes biológica y fisiológicamente” lo cual hace complementarias a las personas, pero dejó claro que la equidad e igualdad en derechos y oportunidades “es para todos”.
En ese sentido, Peñaherrera, como responsable de la unidad integral de atención de Ginecología y Código Púrpura del Hospital Pediátrico Baca Ortiz (HPBO) ha insiste en trabajar para eliminar estereotipos que limitan oportunidades, especialmente para niñas y adolescentes, proponiendo una visión que integre género, salud y educación para transformar estructuras y garantizar que las futuras generaciones tengan las mismas posibilidades de desarrollarse plenamente.
Ha recalcado que la
violencia es un
problema de salud pública y es una “realidad que lastima, que genera secuelas sociales, que trae consecuencias como el embarazo en la adolescencia y hasta en la infancia. Es algo que sucede y está mucho más cerca de lo que creemos, no es correcto” y eso debe cambiar, ha insistido.
Capacidad de empatía y resiliencia
Por su parte,
Ligia Saltos, del Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora (HGOIA), ha reconocido y agradecido a las mujeres médicas por su vocación, fortaleza y humanidad que entregan cada día en su labor.
Para ella, ser mujer en la Medicina implica no solo el conocimiento y dedicación, sino también “una enorme
capacidad de empatía y resiliencia, compromiso con la vida de nuestros pacientes”.
Saltos ha resaltado que “cada guardia, cada decisión difícil y cada gesto de cuidado refleja el valor y la pasión” con la que las mujeres ejercen la profesión y por eso ella celebra en el Día de la Mujer el “trabajo, sensibilidad y liderazgo” que el género femenino le imprime a la Medicina.
“Gracias por inspirar, por sostener, por sanar y por demostrar que la
ciencia y la empatía pueden caminar juntas. Que este nuestro día sea un recordatorio del impacto tan profundo que tienen en la vida de quienes nos rodean”.
Mujeres y la ciencia del cuidado
Para
Rocío Ocampo, enfermera especializada en Neonatología del Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), el Día de la Mujer tiene “un significado especial” pues su profesión está ligada a una “
dimensión del ser humano eminentemente femenina” como es el cuidado.
“El cuidado es la atención, el cuidado es la observación minuciosa de un estado específico. Es la atención que le damos al ser querido, es la atención que le damos a la persona que necesita, es la
atención que deriva en acción. En acción cargada de ternura. Y todo eso es femenino”, recalca.
Por lo tanto, Ocampo considera que la mujer y la enfermería están atravesadas por esa “capacidad de contener en los aspectos donde la racionalidad está en un segundo plano. El contener, el cuidar, el atender está independientemente de la condición del prójimo”, dice.
Por eso, insiste, que el Día de la Mujer “comparte” con la enfermería “este eje fundamental del cuidado, del darse al otro, de atender al otro”.
Finalmente,
María de Lourdes Velasco, presidenta de la Federación Ecuatoriana de Enfermeras (FEDE) ha considerado que las mujeres en la salud, son “guerreras”.
“No solo cuidan cuerpos, sino que transforman la
ciencia del cuidado en esperanza de vida y bienestar”, para ella, las mujeres sanitarias “son líderes, científicas y el alma del sistema de salud”.
Por ello, agradeció la “tenacidad y fuerza inquebrantable, por romper barreras y por sanar al mundo con pasión y conocimiento. Sigan siendo luz y calidez”, pidió.
Las cuatro voces han confluido en un llamado a la acción: celebrar el Día de la Mujer como una oportunidad para reforzar el compromiso con la equidad, la inclusión y el liderazgo femenino, así como de seguir con el impacto profundo que puede tener la voz de las
mujeres en la salud y la sociedad.