Premio Nobel de Medicina para los investigadores que sentaron las bases de la nueva era de la Neurociencia
Han desarrollado la optogenética, un proceso que ha transformado radicalmente la comprensión del cerebro
Lunes, 05 de octubre de 2026, a las 13:13
Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel. Fuente: Nobel Prize Outreach. (Foto: nobelprize.org).
Redacción. Quito
La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska ha decidido otorgar el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2026 a Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel "por sus descubrimientos relacionados con los canales iónicos regulados por la luz y la optogenética".
Según ha informado, la optogenética es un método que permite demostrar cómo las células nerviosas influyen en la memoria, las emociones y el comportamiento en el cerebro vivo. De esta manera, los galardonados han sentado las bases de una nueva era en la neurociencia.
Peter Hegemann y Georg Nagel han descubierto una proteína extraordinaria, la canalrodopsina, en un alga unicelular. Mientras que Karl Deisseroth ha transformado esta proteína en un interruptor activado por luz para las células nerviosas. Es método para controlar las señales nerviosas mediante la luz ha adquirido rápidamente un impacto global.
“La optogenética ofrece oportunidades para mapear el cerebro de una manera que antes solo podíamos soñar”, ha mencionado Per Svenningsson, presidente del Comité Nobel de Fisiología o Medicina.
De esta manera, la optogenética ha transformado radicalmente la comprensión del cerebro.
El impacto de los hallazgos
Durante mucho tiempo, el funcionamiento del cerebro como motor de las emociones, los comportamientos y las funciones corporales ha sido un misterio. Sin embargo, los 2000 los investigadores comenzaron a estudiar qué áreas del cerebro influyen en qué funciones, pero los métodos empleados les impedían demostrar relaciones causales.
Así, la imagen que se ha formado del cerebro era como un mapa conceptual, lleno de interrogantes e incógnitas, pero ahora, todo esto está cambiando.
Todo comenzó con la curiosidad de Peter Hegemann, quien se preguntaba cómo la alga unicelular Chlamydomonas era capaz de nadar hacia una fuente de luz. De esta manera, a principios de la década de 2000, junto con Georg Nagel descubrieron la canalrodopsina, una proteína de algas con propiedades únicas, que se encuentra en la superficie de la célula. Cuando se ilumina con luz azul, se abre un canal a través de la proteína. Los iones cargados fluyen entonces hacia el interior de la célula, creando un impulso eléctrico.
Así, han descubierto que, independientemente de la célula en la que introdujeran la proteína, estas se volvían sensibles a la luz.
En este sentido, Karl Deisseroth ha introducido el gen de la rodopsina de canal en células nerviosas de ratas. Al iluminar las células con luz azul, ha logrado activar una señal nerviosa. En 2005 ha publicado este descubrimiento y dos años después ha conseguido que este mecanismo de activación de las células nerviosas mediante luz funcionara en el cerebro de ratones vivos.
Este método para controlar las señales nerviosas mediante la luz se denomina optogenética. Gracias a la optogenética, los investigadores han podido descubrir circuitos neuronales que rigen recuerdos, sentimientos y comportamientos específicos relevantes para trastornos neurológicos y psiquiátricos.
Ahora, los investigadores están utilizando este método para intentar restaurar la visión en personas con discapacidad visual.