Neurocisticercosis disfrazada de eclampsia, un caso en el HQSur que llegará a un congreso en Alemania
Convulsiones en el embarazo no siempre es eclampsia
Miguel Ochoa, Daniel Vergara, Jimmy Rivera, Geovanny Quishpe, María José Toro.
|
Redacción. Quito
La revista científica
Frontiers ha invitado a un equipo de profesionales del Hospital IESS Quito a exponer en su congreso internacional en Alemania, un singular
diagnóstico diferencial que salvó la vida de una madre y su bebé en gestación.
En entrevista con EDICIÓN MÉDICA,
Daniel Vergara Pacheco, Gineco-obstetra, especialista en Medicina fetal, ha explicado el caso de una paciente de 35 años, en su quinto embarazo y con
antecedentes de preeclampsia, que ingresó por emergencia tras presentar convulsiones.
Aunque todo apuntaba a una
eclampsia, un
diagnóstico diferencial descartó el trastorno hipertensivo con pruebas de laboratorio, tomografía y resonancia magnética, tras lo cual evidenciaron
neurocisticercosis en la región frontal, parietal y occipital (por
Taenia solium), con quistes incluso vivos en distintas etapas de desarrollo.
Vergara y su equipo de profesionales han publicado el caso ya que, según ha explicado, el manejo de la paciente evidenció la necesidad común de un diagnóstico diferencial de las
convulsiones en el embarazo.
"Nuestra paciente pertenece a una
población rural de Quito y obviamente parece que no tenía un buen cuidado de su salud en relación a la higiene y preparación de los alimentos por los diferentes
grados de infección, con neurocisticercos en varias etapas del desarrollo, inclusive vivos”.
El ginecólogo ha detallado que la paciente acudió a emergencia por
cefalea intensa, dolor epigástrico y visión borrosa, seguidas de dos crisis tónico-clónicas generalizadas (convulsiones). Pero aclaró que "la eclampsia no siempre se manifiesta con
hipertensión, incluso algunas pacientes han acudido a emergencia con
preeclampsia sin un cuadro típico de hipertensión. Además, la proteinuria inicial dio positivo, aunque la prueba de 24 horas resultó negativa”.
Ante la sospecha de una
enfermedad neurológica primaria, el equipo realizó una tomografía "y se identificaron focos de neurocisticercosis” con lo cual se diagnosticó una patología neurológica primaria que
simuló las características de una preclamsia.
El caso llega hasta Alemania
La relevancia del reporte trascendió el ámbito local. Según explicó el especialista, fue la propia revista la que observó el impacto del caso por ello, fueron quienes extendieron la invitación a presentarlo en el congreso internacional.
Al ser consultado en qué trasciende el impacto del caso, Vergara ha señalado que “realmente la neurocisticercosis probablemente no sea tan frecuente o típica en países desarrollados, sin embargo, quienes sufren más preeclampsia con convulsiones son
pacientes de países subdesarrollados. Es un estudio muy novedoso en el sentido del reporte de caso de una paciente que presenta síntomas muy característicos de una eclampsia, pero que resultó ser una neurocisticercosis", ha recalcado.
Por ello, el equipo investigador presentará entre el 18 y el 20 de noviembre el caso y expondrá su casuística y sus estrategias de
diagnóstico y prevención.
Lo particular, a decir del especialista, es que, además, se solicitó a la
Asociación Americana de Ginecólogos incluir a la neurocisticercosis como diagnóstico diferencial de los trastornos convulsivos del embarazo, categoría que actualmente no la contempla.
Claves para el diagnóstico en el primer nivel de atención
Vergara ha sido enfático en señalar que el diagnóstico oportuno
modificó por completo el pronóstico y advirtió lo que pudo haber sucedido en otro escenario. "Probablemente pudieron haber
interrumpido el embarazo a las 26 semanas sin un diagnóstico preciso, y finalmente hubiera terminado en una catástrofe para la madre y para el bebé”, señalo.
No obstante, la participación de los especialistas ha permitido que la paciente supere las 37 semanas de gestación bajo tratamiento antiepiléptico con levetiracetam, sin necesidad de interrumpir el embarazo de forma inmediata, y culminó en un
parto vaginal con un recién nacido sano. El
tratamiento antiparasitario se inició en el puerperio y la paciente evoluciona favorablemente, ha informado.
Sin embargo, el ginecólogo ha dejado claro que éxito del manejo requirió un
abordaje multidisciplinario. "Todo el tratamiento y el diagnóstico de la paciente no se hubiera logrado si no hubiéramos contado con todo el equipo multidisciplinario que nos ayudó en el momento".
Para el
primer nivel de atención, Vergara ha dejado tres recomendaciones:
Primero, insistir en la
educación higiénico-alimentaria: "Recomendar a toda la población a cocinar bien los alimentos, a lavar bien las frutas, los vegetales, hervir el agua, a utilizar cloro para desinfectar el agua."
Segundo, recomienda una
evaluación de predicción de riesgo de preeclampsia en cada embarazo mediante un screening multiparamétrico que considere presión arterial, doppler de arterias uterinas y antecedentes, pues "de todas las mujeres preeclámpticas que vemos en nuestro medio apenas del 30 por ciento cumple con estos antecedentes clínicos", ha asegurado.
Tercero, promover
cambios de estilo de vida, ya que "hacer 140 minutos de actividad física a la semana disminuye un 30 por ciento el riesgo de preeclampsia".
El caso ha dejado la lección de que la neurocisticercosis,
una enfermedad endémica asociada a la pobreza, el hacinamiento, la falta de agua potable y el contacto con cerdos, puede enmascararse detrás de un cuadro clínico de eclampsia.