Medicina Familiar y Comunitaria
Dra. Nathaly Mena, Médica Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Asesora de Lactancia Materna.
El desafío pendiente: la formación del personal de salud
Aunque la evidencia científica sobre los beneficios de la lactancia materna es sólida desde hace décadas, la capacitación del personal sanitario continúa siendo uno de los principales determinantes del éxito o fracaso de la lactancia.
Diversos estudios internacionales han demostrado que muchas de las dificultades que enfrentan las madres durante los primeros días no obedecen a problemas fisiológicos, sino a prácticas clínicas inadecuadas o a la ausencia de acompañamiento competente. La suplementación innecesaria con fórmula, la separación madre-hijo tras el nacimiento, el retraso del contacto piel con piel, las indicaciones contradictorias y la escasa capacidad para resolver problemas frecuentes de agarre o transferencia de leche continúan siendo barreras importantes.
El documento de WABA enfatiza que la formación debe abandonar el modelo tradicional basado únicamente en conocimientos teóricos y avanzar hacia un enfoque de competencias clínicas, con evaluación periódica, auditorías y procesos continuos de mejora.
En Ecuador, esta necesidad es especialmente relevante. Si bien la estrategia ESAMyN contempla procesos de capacitación institucional, todavía existe una importante heterogeneidad entre establecimientos públicos y privados, así como entre los diferentes profesionales que participan en la atención materno-neonatal.
La lactancia materna no puede recaer exclusivamente sobre consultoras de lactancia o pediatras. Obstetras, médicos familiares, ginecólogos, neonatólogos, enfermeras, auxiliares y personal de atención primaria forman parte de una misma cadena de apoyo. Cuando uno de sus eslabones falla, aumenta el riesgo de abandono precoz.
La primera semana: el momento en que más madres abandonan la lactancia
La mayor parte de los problemas relacionados con la lactancia aparecen durante la primera semana después del nacimiento.
Dolor intenso, grietas, ingurgitación mamaria, percepción de producción insuficiente de leche, pérdida excesiva de peso neonatal o dificultades para el agarre suelen convertirse rápidamente en motivos para introducir sucedáneos de la leche materna.
WABA denomina este periodo como la
"brecha de la primera semana", señalando que puede cerrarse mediante seguimiento precoz, acceso oportuno a profesionales capacitados y redes comunitarias de apoyo.
En Ecuador, la mayoría de las madres recibe el alta hospitalaria entre las 24 y 48 horas posteriores al parto. Sin embargo, muchas no cuentan con una consulta específica de lactancia durante los días siguientes, precisamente cuando aparecen la mayoría de las dificultades.
Implementar consultas de seguimiento entre las 48 y 72 horas posteriores al alta debería convertirse en un indicador de calidad asistencial para todos los hospitales que atienden nacimientos.
Protección frente al marketing de sucedáneos: un desafío vigente
Uno de los pilares fundamentales para proteger la lactancia materna es la aplicación efectiva del
Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981.
Aunque Ecuador dispone de normativa que regula la promoción de sucedáneos, la realidad demuestra que las estrategias comerciales han evolucionado con rapidez, especialmente a través del entorno digital.
Actualmente es frecuente encontrar publicidad dirigida a mujeres embarazadas mediante redes sociales, "influencers", aplicaciones móviles, grupos de padres e incluso espacios educativos patrocinados por la industria.
WABA advierte que el marketing digital constituye una de las amenazas más importantes para la lactancia materna y recomienda fortalecer los sistemas de vigilancia, la regulación de conflictos de interés y las sanciones frente a incumplimientos.
Los profesionales sanitarios desempeñan un papel fundamental en este aspecto. La independencia frente a intereses comerciales fortalece la confianza de las familias y garantiza que las recomendaciones clínicas respondan exclusivamente a la mejor evidencia científica disponible.
El retorno al trabajo: una de las principales causas del destete precoz
En prácticamente todos los países, el regreso de la madre a sus actividades laborales constituye uno de los principales factores asociados al abandono de la lactancia materna exclusiva.
La evidencia demuestra que las licencias remuneradas suficientes, la existencia de salas de apoyo a la lactancia, los tiempos protegidos para extracción de leche y la flexibilidad laboral incrementan significativamente la duración de la lactancia.
La ENDI 2023–2024 incorporó por primera vez preguntas relacionadas con el cumplimiento de estos derechos. Aunque la mayoría de las mujeres que tenían derecho al permiso de lactancia reportó que este fue respetado, aún persisten brechas en el acceso a espacios adecuados para la extracción y conservación segura de la leche materna, especialmente en el sector privado y entre las trabajadoras informales.
En este contexto, apoyar la lactancia no debe entenderse únicamente como una responsabilidad del sistema sanitario. También involucra al Estado, los empleadores y la sociedad en su conjunto.
Medir para mejorar: una cultura de calidad
Uno de los mensajes centrales de la campaña de WABA 2026 es que los indicadores no deben utilizarse únicamente para elaborar informes, sino para orientar procesos permanentes de mejora.
Los hospitales ecuatorianos podrían incorporar de manera sistemática indicadores como:
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- Inicio de la lactancia durante la primera hora de vida.
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- Contacto piel con piel inmediato.
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- Lactancia materna exclusiva al alta.
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- Uso de fórmula por indicación médica y por indicación no médica.
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- Consejería prenatal documentada.
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- Consulta de seguimiento durante la primera semana.
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- Reingresos por dificultades relacionadas con la alimentación.
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- Satisfacción materna respecto al apoyo recibido.
La publicación periódica de estos indicadores permitiría comparar establecimientos, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la transparencia del sistema sanitario.
Un compromiso que trasciende la Semana Mundial
La Semana Mundial de la Lactancia Materna representa una oportunidad para sensibilizar a la población, pero el verdadero impacto depende de las acciones sostenidas durante todo el año.
Fortalecer la lactancia materna implica invertir en capacitación continua, garantizar el cumplimiento de ESAMyN, consolidar redes comunitarias de apoyo, proteger a las madres trabajadoras y asegurar el cumplimiento del Código Internacional.
Más allá de aumentar indicadores, el objetivo es garantizar que cada mujer reciba información basada en evidencia, atención respetuosa y acompañamiento oportuno para alcanzar sus metas de lactancia.
La evidencia disponible demuestra que Ecuador cuenta con las herramientas técnicas, normativas y científicas necesarias para avanzar. El desafío actual consiste en transformar ese conocimiento en una práctica clínica uniforme en todos los niveles de atención.
Conclusión
La lactancia materna continúa siendo una de las intervenciones más costo-efectivas para mejorar la salud materno-infantil y reducir las inequidades en salud. Ecuador ha logrado avances importantes gracias a la implementación de la estrategia ESAMyN, la generación de datos nacionales mediante la ENDI 2023–2024 y el fortalecimiento de las políticas públicas dirigidas a la primera infancia.
Sin embargo, alcanzar las metas propuestas por la Organización Mundial de la Salud para 2030 requerirá fortalecer los sistemas de apoyo, reducir las brechas entre establecimientos de salud, mejorar la formación de los profesionales, garantizar una protección efectiva frente al marketing de sucedáneos y crear entornos laborales compatibles con la lactancia.
La campaña de WABA 2026 resume este desafío en una idea sencilla pero poderosa:
fortalecer lo que funciona. En Ecuador, esto significa consolidar las prácticas basadas en evidencia, medir de forma sistemática los resultados y convertir cada nacimiento en una oportunidad para ofrecer el mejor comienzo posible en la vida.