Edición Médica

Miércoles, 05 de agosto de 2026
12:31
Ecuador | Colombia
Medicina Familiar y Comunitaria
Fortalecer los sistemas de apoyo para mejorar la lactancia materna en Ecuador


Miércoles, 05 de agosto de 2026, a las 09:35
Dra. Nathaly Mena, Médica Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Asesora de Lactancia Materna.
 
Cada año, la Semana Mundial de la Lactancia Materna invita a reflexionar sobre los avances y desafíos en la protección, promoción y apoyo a la lactancia materna. En 2026, la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) propone un mensaje claro: "Lactancia materna: un inicio sostenible en la vida. Fortalezcamos lo que funciona", poniendo el énfasis en la importancia de medir resultados, identificar brechas y consolidar las intervenciones que han demostrado ser efectivas. 
 
Lejos de ser una decisión exclusivamente individual, la lactancia materna depende del entorno en el que nace y crece cada niño. La evidencia demuestra que el éxito de la lactancia está determinado por la calidad de la atención durante el embarazo, el parto y el puerperio; la capacitación del personal de salud; la protección legal de la maternidad; el apoyo comunitario y las condiciones laborales que permiten a las mujeres continuar amamantando.
 
Ecuador ha mostrado avances importantes en los últimos años, impulsados por la Estrategia Nacional para la Prevención y Reducción de la Desnutrición Crónica Infantil, la implementación de la estrategia ESAMyN y la disponibilidad de información proveniente de la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI 2023–2024). Sin embargo, persisten importantes desafíos que requieren un compromiso renovado de los servicios de salud y de todos los actores involucrados.
 
La lactancia materna: una intervención de alto impacto
 
Pocas intervenciones en salud pública tienen un impacto comparable al de la lactancia materna. La serie publicada por The Lancet estima que una adecuada implementación de las recomendaciones de lactancia podría evitar más de 820.000 muertes infantiles cada año y reducir significativamente el riesgo de cáncer de mama y ovario en las mujeres.
 
Además de disminuir las infecciones respiratorias y gastrointestinales, la lactancia materna reduce la incidencia de enterocolitis necrosante en prematuros, obesidad infantil, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas. Desde el punto de vista económico, representa una de las intervenciones con mejor relación costo-beneficio al disminuir gastos sanitarios, mejorar el desarrollo cognitivo y aumentar la productividad futura de la población.
 
En el contexto de la seguridad alimentaria, la lactancia constituye un alimento sostenible, disponible desde el nacimiento, sin costos para las familias y con un impacto ambiental prácticamente nulo, razón por la cual WABA la vincula directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 
 
Ecuador: avances que deben consolidarse
 
La disponibilidad de datos nacionales actualizados constituye uno de los principales avances del país. La ENDI 2023–2024 incorporó un módulo específico sobre prácticas de lactancia materna, permitiendo evaluar indicadores esenciales como el inicio temprano de la lactancia, la lactancia materna exclusiva, la consejería recibida y el cumplimiento de derechos laborales relacionados con la maternidad.
 
Entre los hallazgos más relevantes destaca que 61,5 por ciento de los recién nacidos inicia la lactancia dentro de la primera hora de vida, un indicador superior al promedio mundial reportado por WABA (48 por ciento), pero todavía distante del escenario ideal, considerando que casi cuatro de cada diez recién nacidos ecuatorianos no reciben este estándar de atención recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Esta primera hora representa una ventana crítica para favorecer el contacto piel con piel, la colonización bacteriana fisiológica, la regulación térmica y el establecimiento exitoso de la lactancia.
 
Otro dato alentador es que 53,1 por ciento de los menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva, cifra que coloca a Ecuador por encima del promedio mundial estimado por WABA (47 por ciento) y cercana a la meta internacional del 60 por ciento para 2030. No obstante, este promedio nacional oculta desigualdades entre zonas urbanas y rurales, niveles socioeconómicos y grupos étnicos, lo que refuerza la necesidad de monitorear los indicadores de forma desagregada y orientar intervenciones específicas hacia las poblaciones más vulnerables.
 
El papel estratégico de ESAMyN
 
Uno de los principales cambios en el sistema sanitario ecuatoriano ha sido la implementación de la estrategia Establecimientos de Salud Amigos de la Madre y del Niño (ESAMyN), adaptación nacional de la Iniciativa Hospital Amigo de la Madre y el Niño impulsada por la OMS y UNICEF.
 
ESAMyN trasciende la simple promoción de la lactancia materna y propone un modelo integral de atención que incluye prácticas basadas en evidencia como el contacto piel con piel inmediato, el inicio precoz de la lactancia, el alojamiento conjunto, la consejería durante el embarazo y el puerperio, así como el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
 
La evidencia internacional presentada por WABA muestra que los hospitales que implementan de forma consistente estas prácticas logran mayores tasas de lactancia materna exclusiva, menor uso innecesario de fórmula y mejores resultados maternoinfantiles. 
 
En Ecuador, fortalecer ESAMyN implica no solo aumentar el número de establecimientos certificados, sino garantizar la sostenibilidad del proceso mediante capacitación continua, auditorías periódicas, evaluación de competencias y seguimiento de indicadores de calidad.
 
Continuará (Parte II): Las brechas del sistema de salud ecuatoriano: formación del personal sanitario, Código Internacional, protección de la maternidad, retorno al trabajo y recomendaciones para fortalecer la atención de la lactancia materna.