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DÍA MUNDIAL
Frente a un ACV, las particularidades de la mujer no deben pasar inadvertidas
Hay otros factores de riesgo que deben identificarse desde edades tempranas
Jueves, 29 de octubre de 2026, a las 12:28

Liliana Cárdenas, presidenta de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología Núcleo Pichincha.


Cristina Coello. Quito
Las mujeres tienen factores de riesgo cardiovascular que no siempre se consideran en la consulta médica y por ello Liliana Cárdenas Aldaz, presidenta de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología, Núcleo Pichincha, ha señalado que reconocer algunas diferencias desde edades tempranas es clave para mejorar la prevención.
 
A propósito del Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), Cárdenas ha comentado en entrevista con EDICIÓN MÉDICA que “las mujeres tenemos una particularidad, pues tenemos otros factores de riesgo diferentes a los hombres”.
 
Entre ellos ha mencionado el síndrome de ovario poliquístico, la hipertensión durante el embarazo, la diabetes gestacional y enfermedades inflamatorias sistémicas, como la artritis y el lupus. Pero también apuntó a la importancia de considerar los antecedentes de tratamientos para el cáncer de mama y los tratamientos de fertilidad.
 
También ha sido enfática en señalar que “todo el mundo le tiene miedo al cáncer, sin embargo, las estadísticas señalan que las mujeres mueren más de problemas cardiovasculares, incluso mujeres jóvenes”. La especialista reconoce que “muchas veces no tenemos cómo evitar el cáncer, pero las causas cardiovasculares sí. Lamentablemente las enfermedades cardiovasculares tienen mayor mortalidad en comparación con el cáncer”.
 
Por otro lado, ha declarado que la hipertensión gestacional merece especial atención. Según la cardióloga, las mujeres que han presentado esta complicación pueden tener hasta cuatro veces más riesgo cardiovascular. La diabetes gestacional también se relaciona con una mayor probabilidad de desarrollar diabetes y enfermedad coronaria en el futuro.
 
A estos antecedentes se suman factores como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, el tabaquismo y el sobrepeso (factores de riesgo comunes con los varones). Cárdenas ha advertido sobre la magnitud de este último problema.
 
Las diferencias de género también pueden manifestarse en la atención clínica. Al referirse al infarto cardíaco, Cárdenas ha explicado que algunas mujeres presentan síntomas menos típicos, como dificultad para respirar, y no necesariamente el dolor que suele asociarse con este evento. Estas presentaciones pueden dificultar el reconocimiento oportuno del cuadro y retrasar el tratamiento, ha advertido.
 
Sobre el ACV, la especialista ha considerado que también existen diferencias en la presentación y en las consecuencias para las mujeres. “Tenemos menos síntomas típicos”, pero sobre todo ha advertido que las mujeres pueden presentar mayor discapacidad después de un accidente.
 
Para Cárdenas, la prevención no debe limitarse a identificar los factores de riesgo tradicionales cuando ya existen síntomas o una enfermedad diagnosticada. Los antecedentes ginecológicos y obstétricos también aportan información relevante y debe ser considerada especialmente por la atención primaria y de profesionales de distintas áreas, incluidos ginecólogos, internistas y personal de enfermería, en la educación y el seguimiento de las pacientes.
 
La actividad física es otro componente de la prevención, aunque su prescripción debe responder a las condiciones de cada persona. En pacientes con riesgo cardiovascular elevado o antecedentes de infarto o insuficiencia cardíaca, Cárdenas ha señalado la importancia de una valoración médica y, cuando corresponda, de la rehabilitación cardíaca con un equipo multidisciplinario. También ha advertido sobre la necesidad de no seguir recomendaciones de ejercicio o alimentación difundidas en redes sociales sin comprobar su fiabilidad.
 
Los datos en Ecuador
 
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reportó en 2024 que las enfermedades cerebrovasculares fueron la tercera causa de muerte ese año (después de las enfermedades isquémicas del corazón y homicidios) cuando se contabilizaron 4.836 fallecimientos por esa causa.
 
Los datos desagregados por sexo muestran que en 2024 se registraron 2.382 muertes por enfermedades cerebrovasculares en mujeres y 2.454 en hombres.

Por su parte, el Ministerio de Salud Pública (MSP) ha informado que Ecuador cuenta con 42 hospitales certificados como ‘Stroke Ready Centers’, preparados para fortalecer la atención de pacientes con ACV.







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