No hay salud, sin salud mental ¿Cómo están las cifras de suicidios?
Escobar dejó claro que un intento suicida aumenta en un 50 por ciento el riesgo de una nueva tentativa
Jueves, 10 de septiembre de 2026, a las 12:45
Paola Escobar, coordinadora del Área de Vida del Instituto de Neurociencias de la JBG; y, Carlos Carvajal, secretario de Salud del Municipio de Quito.
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Cristina Coello. Quito
Cada 10 de septiembre, en el
Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se vuelve a poner sobre la mesa este grave problema de
salud pública y este año con la alerta de que, mientras la tasa global desciende, en el continente americano los casos siguen subiendo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la
tasa regional de suicidios aumentó 17 por ciento desde 2000, en contraste con el descenso registrado en las demás regiones que abarca el organismo. En 2021, más de 100.000 personas murieron por esta causa en las Américas, y de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), 18.157 de ellas tenían entre
10 y 24 años, con un incremento del 38 por ciento en ese grupo etario desde el año 2000.
El director de la OPS,
Jarbas Barbosa, lo ha calificado como una señal de alarma. "Que la tasa de suicidio juvenil haya aumentado 38 por ciento en poco más de dos décadas es una llamada de atención que no debemos dejar pasar".
Los datos muestran que tres de cada cuatro fallecidos en ese grupo eran varones, y que el crecimiento más acelerado se produjo entre
niños y niñas de 10 a 14 años. Entre los adultos, 71 por ciento de las muertes masculinas y 65 por ciento de las femeninas correspondieron a personas mayores de 50 años.
Quito reporta una reducción del 26 por ciento, pero Guayas concentra la alerta
La capital ecuatoriana ofrece una tendencia distinta. De acuerdo con
cifras de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones y Extorsiones (DINACED), en Quito los
suicidios se redujeron 26 por ciento entre 2024 y 2025, al pasar de 244 a 181 casos.
"Tener una reducción del 26 por ciento en sí mismo creo que es una cifra bastante alentadora en el sentido de la
política pública", ha declarado
Carlos Carvajal, secretario de Salud del Municipio de Quito, en entrevista con EDICIÓN MÉDICA.
El funcionario ha detallado que esas muertes se concentran "sobre todo en
adolescentes y jóvenes adultos de entre 25 y 40 años. Además, principalmente en hombres y esto es importante señalar".
La mirada desde Guayaquil ha dado
Paola Escobar Massu, coordinadora del Área de Vida del Instituto de Neurociencias de la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG), quien cuestiona de entrada la fiabilidad de los registros oficiales.
"Los
reportes de suicidio no son del todo confiables, porque seguimos con el tabú de notificar que la persona murió por otra causa y no por suicidio. Yo, de manera personal, no confío en un 100 por ciento en las cifras", ha señalado a este medio.
Cabe indicar que la provincia del
Guayas figura entre las que reporta más suicidios según el 911 y la DINACED, un fenómeno que la especialista atribuye a múltiples capas de
violencia.
"Posiblemente el
entorno de inseguridad, la falta de oportunidades y el
crimen organizado. También recibimos víctimas de secuestros, torturas y homicidios; los familiares de esas personas vienen y es como una bola de nieve: la gente sin esperanza, que no sabe a dónde ir y piensa que no puede tolerar esa pérdida", comenta.
Para la psiquiatra, el tema del suicidio "es una lucha frente a
factores psicosociales y ambientales, las situaciones circunstanciales que vivimos y que muchas veces no están en nuestras manos reparar, el camino es contra corriente", ha reconocido.
Identificados algunos factores de riesgo
Carvajal y Escobar han coincidido en algunos factores de riesgo que vulneran cada vez más a los más jóvenes y los dos apuntaron al
entorno digital.
"Tener un
dispositivo y toda la
información de manera ilimitada al alcance hace que los jóvenes sientan que tienen en cierto modo un poder, que esa pantalla les va a dar la información precisa, veraz y sincera de lo que deben hacer. Y no es así... el adolescente no puede darle un buen uso por su estado de inmadurez y hace lo que cree que debe hacer", ha opinado Escobar.
Carvajal coincide en el diagnóstico de fondo y sostiene que "la
salud mental es multidimensional. Tiene que ver con
patrones y determinantes sociales que efectivamente influyen". Y subraya que "cada persona es un mundo distinto y cada persona percibe sus realidades de forma distinta".
Según ha detallado el secretario de Salud, citando estudios realizados en Quito, entre los factores determinantes están el inadecuado
uso del tiempo libre (uso de dispositivos móviles), brechas socioeducativas, el aislamiento y falta de contención, así como de redes de apoyo.
Sobre los perfiles de riesgo, Escobar los desagrega por grupo etario. "En los
adolescentes son el maltrato, el
abuso de cualquier tipo, el
bullying, la falta de afecto, las dudas sobre su
identidad sexual -o la certeza, pero el miedo a no ser aceptado- y las
carencias emocionales, afectivas y económicas".
En adultos, "
rupturas amorosas, pérdida de trabajo,
deudas, falta de oportunidades, dudas sobre las propias capacidades y el sentimiento de desesperanza e invalidez".
De su lado, Carvajal ha alertado que el 85 por ciento de suicidios se dan
en el hogar.
Atenciones en Quito, la respuesta institucional
Frente a este escenario, el Municipio de Quito ha desplegado una estrategia que combina política pública, servicios de atención y
trabajo comunitario.
Carvajal ha destacado que Quito fue
pionera en normativa local con el servicio de teleconsulta psicológica. "Somos de los primeros municipios que tenemos la ordenanza en temas de salud mental, que permite este gran techo en política pública. Tenemos el Plan Metropolitano de Salud Mental".
El servicio de
teleconsulta psicológica gratuita, lanzado el 10 de septiembre de 2023, acumula más de 33.000 atenciones al cierre de sus tres años de operación.
A este se suma la atención de
crisis emocionales las 24 horas a través del ECU 911, donde "tenemos
psicólogos del municipio 24 horas al día, siete días a la semana, atendiendo todas estas crisis que pueden presentarse y que pueden llevar a un suicidio".
El secretario ha señalado que son “alrededor de 1.100 que tenemos registradas al año" las atenciones en ese canal, y, subraya que "muchas de ellas por la intervención de nuestros psicólogos seguramente pudieron impedir una materialización de estas
ideas suicidas".
Añadió que, en las
unidades municipales, las atenciones en salud mental "sobrepasan más de 45.000" consultas. En materia de talento humano, el Municipio pasó a contar con 117 psicólogos mediante la Estrategia de Salud Mental Comunitaria trabajada con líderes barriales.
A esto se suma una
aplicación digital orientada a jóvenes con la que "tenemos ya más de 10.000 descargas y que conecta nuestros servicios de teleconsulta y 911".
Así mismo, Carvajal ha informado sobre el nuevo proyecto denominado
"Entre Nos. Quito te escucha", que contempla "espacios de escucha activa,
asesoramiento psicológico y vinculación a los servicios comunitarios y ambulatorios" en
universidades y
parques de la ciudad, "con el objetivo de poder hacer un fortalecimiento de los conocimientos, habilidades personales y recursos para el cuidado de la salud mental".
El secretario de Salud ha reconocido tareas pendientes, pero destaca avances importantes entre ellos la articulación con el
Ministerio de Salud Pública y su
Red de Salud Mental junto a universidades y organismos de cooperación.
Recomendaciones para el primer nivel de atención
Escobar ha dado su recomendación operativa para el primer nivel de atención y consideró a la
historia clínica como una “herramienta importantísima. En una primera instancia, estos pacientes deben ser atendidos y
estabilizados en el primer nivel; en una segunda instancia, derivados a un especialista; y en tercera instancia, cuando ya hay un intento o intentos previos, deben ir a un hospital de especialidad".
Carvajal en cambio ha sido enfático en señalar que “
no hay salud, sin salud mental", y por tanto instó a los profesionales sanitarios a indagar síntomas emocionales además de los físicos en sus consultas médicas.