UNIVERSIDAD DE CUENCA
Investigación muestra nuevas intervenciones que ayudan a reducir la soledad en adultos mayores
La soledad severa o muy severa se ha reducido después de la intervención
Miércoles, 28 de octubre de 2026, a las 09:11
Encuentro Innovando la promoción de la salud para aliviar la soledad en las personas adultas mayores.
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Redacción. Quito
La Universidad de Cuenca ha desarrollado el encuentro “
Innovando la promoción de la salud para aliviar la soledad en las personas adultas mayores”, un espacio académico donde se han presentado los resultados de investigaciones que incorporan el arte, la naturaleza y la participación comunitaria como alternativas para fortalecer las relaciones sociales y mejorar el bienestar de esta población.
En la jornada, organizada por el Departamento de Investigación en Salud Pública de la Facultad de Ciencias Médicas y el Grupo de Investigación Ciudad Patrimonio Mundial (CPM) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, también se han compartido las experiencias de los proyectos RECETAS y “Arte y Naturaleza: Una Prescripción Social para combatir la soledad en Personas Adultas Mayores”, desarrollados con la participación de equipos interdisciplinarios de la universidad.
David Acurio, director del proyecto y docente investigador de la Universidad de Cuenca, ha explicado que la iniciativa aborda
la soledad como una condición que afecta la salud y puede relacionarse con otros problemas físicos y emocionales. Para esto se han evaluado aspectos como la autoestima, las relaciones sociales, el entorno de apoyo y la calidad de vida de las personas adultas mayores.
En este sentido, uno de los principales resultados muestra que el porcentaje de participantes con soledad severa o muy severa se redujo del 30 por ciento al inicio del estudio al 10 por ciento después de la intervención.
Estos resultados permiten reconocer la importancia de generar espacios de encuentro y construir vínculos de amistad como parte de las estrategias de promoción de la salud, ha enfatizado.
Los resultados también muestran
mejoras en el sueño y una disminución de síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión, ha agregado.
Según ha informado, la metodología ha contemplado nueve sesiones grupales, de dos horas cada una, desarrolladas a lo largo de aproximadamente tres meses. En estos encuentros se han combinado actividades artísticas, contacto con espacios naturales y ejercicios orientados a fortalecer las relaciones interpersonales.
Asimismo, una de las principales innovaciones consiste en aplicar la prescripción social, una estrategia no farmacológica que aprovecha los recursos comunitarios, las actividades compartidas y los entornos naturales para favorecer el bienestar.
Otro punto favorable es que algunos grupos de participantes continúan reuniéndose y desarrollando actividades por iniciativa propia, lo que demuestra la importancia de construir relaciones que perduren después de la intervención.
Al respecto,
Nancy Auquilla, decana de la Facultad de Ciencias Médicas, ha reflexionado sobre la soledad como una experiencia que puede presentarse en cualquier etapa de la vida, desde la infancia hasta la vejez. Además,
no siempre está relacionada con la ausencia de compañía, sino también con la falta de espacios donde las personas se sientan escuchadas, valoradas y tomadas en cuenta.
Entonces, es necesario abordar el envejecimiento desde una perspectiva integral, que contemple la salud mental, las relaciones humanas y la preparación para las diferentes etapas de la vida.
Por esta razón, Auquilla ha reflexionado sobre la
responsabilidad individual y colectiva de construir entornos que favorezcan el acompañamiento, la participación y el bienestar emocional.