Salud Pública
¿A quién favorece el incremento en la venta de medicamentos en el Ecuador?
Jueves, 15 de octubre de 2026, a las 12:56
Dr. José Ruales, Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, UISEK
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, uno de los elementos fundamentales de un sistema de salud (Buiding Blocks), además de mantener y mejorar la salud, es reducir el riesgo financiero de las familias, por lo que puede impactar el costo de enfermarse, para ello se han desarrollado redes de Protección Social en Salud, con modelos públicos de cobertura universal gratuita financiada por impuestos, o sistemas de seguridad social con contribuciones de los trabajadores y empleadores, que eviten los gastos catastróficos inesperados que pueden llevar a la quiebra a la economía familiar. Últimamente también se ha observado un incremento en la población que paga un seguro médico privado o esquemas de medicina prepagada en un 9 por ciento de la población.
Un reporte de Análisis Semanal informa el crecimiento del mercado privado de medicamentos con un incremento del 9.8 por ciento en 2026 respecto al período anterior, mientras la compra de medicamentos en el sector público ha disminuido en un 6.3 por ciento. (Análisis Semanal, Año LVI #41, Octubre 12, 2026). El Gobierno reporta como positivo el aumento de las ventas en el mercado de medicamentos, como un signo de crecimiento económico, salud de la economía y liquidez de los consumidores de medicinas.
Al mismo tiempo, el presupuesto financiado del Ministerio de Salud se ha reducido de 3.200 millones de dólares en 2023 a 2.700 millones en 2026, afectando principalmente al rubro de Medicamentos e Insumos Médicos, que se contrajo de 440 millones a 290 millones en el mismo período, con el agravante de que la ejecución del fondo para medicamentos tenía una devengación de apenas el 44 por ciento a septiembre 2026. (MSP, MEF)
El financiamiento público en salud (MSP, IESS, ISSFA, ISSPN, Municipios) se redujo en 333 millones entre 2023 al 2024 (de 5.106 a 4.773), mientras el financiamiento privado creció 338 millones en el mismo periodo (3.407 a 3745) (INEC 2024) La recomposición del gasto hacia el sector privado también produjo una reducción del gasto público en salud como porcentaje del PIB de 5.5 por ciento en 2021 a 5.0 por ciento en 2024, contraviniendo la disposición constitucional de incrementar anualmente el presupuesto público en 0.5 por ciento del PIB.
Es evidente que la crisis de abastecimiento de medicamentos en los hospitales públicos que se inicia en 2024 y que se agrava progresivamente hasta niveles de abastecimiento menores al 40 por ciento en muchos hospitales, provoca la necesidad de los pacientes para comprar privadamente las medicinas, anestésicos, materiales, insumos y hasta equipos de protección personal para la atención de sus familiares en hospitales que ofrecen solamente la mano de obra médica. Lo mismo ocurre con pacientes renales que deben proveer de filtros, mangueras e insumos de diálisis para su tratamiento. Algunos síntomas son la proliferación de puestos de venta de insumos en los exteriores de los hospitales públicos, multiplicación de farmacias de todos los tipos y comercios de material quirúrgico, incluso han aumentado las denuncias de falsificación de medicamentos, contrabando y venta clandestina.
El gasto de bolsillo, que mide la participación del gasto directo de los hogares en bienes y servicios de salud respecto al gasto de consumo final en salud (GCFS incluye el gasto del gobierno general, instituciones sin fines de lucro y los hogares), es el indicador del riesgo de impacto de la enfermedad en la economía familiar y mide uno de los pilares de la cobertura universal en salud, que es la proporción de gratuidad de los servicios.
El Gasto de bolsillo medido en 2024 era del 34 por ciento, comparado con 20 por ciento en los países de la OECD, pero muestra una tendencia a su incremento desde el año 2018 que se encontraba en el 30 por ciento, los reportes del incremento del gasto privado en medicamentos y la reducción del abastecimiento y compra del sector público, podría incrementar significativamente el gasto de bolsillo en salud, solo el incremento del 9.8 por ciento en las ventas de medicamentos significa un gasto directo adicional de 280 millones del presupuesto de las familias, lo que incrementaría el gasto de bolsillo en 2.9 por ciento llegando a 36.9 por ciento del consumo final en salud, que representaría el gasto de bolsillo más alto en la última década y significa una regresión significativa en materia de equidad en salud, en donde solamente los que tienen capacidad de pago podrían garantizar su atención.
El negocio de la venta de medicamentos en farmacias privadas parece estar en auge, la industria farmacéutica nacional, los importadores y distribuidores de medicamentos e insumos médicos deben estar frotándose las manos, mientras la garantía del derecho a la salud está a la baja.