Revisión Cochrane concluye que el cribado del cáncer de próstata reduce la mortalidad
El estudio supone un cambio con respecto a la versión anterior de la revisión, que no encontró suficiente evidencia
El cáncer de próstata es uno de los más frecuentes en hombres. (Foto Cochrane)
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Redacción. Quito
Una revisión Cochrane ha concluido que los
análisis de sangre para detectar signos de
cáncer de próstata, “posiblemente reducen el riesgo de morir de esta enfermedad”.
Cochrane, entidad internacional que engloba una red independiente de investigadores, profesionales sanitarios ha explicado que este hallazgo supone un cambio con respecto a la revisión anterior, que no había encontrado
evidencia suficiente de que el cribado redujera las muertes por cáncer de próstata.
El cáncer de próstata es uno de los más frecuentes en hombres. La detección temprana por cribado es motivo de debate desde hace tiempo, y los expertos no se ponen de acuerdo sobre si los beneficios compensan los
riesgos de sobrediagnóstico y sobretratamiento.
Los autores del estudio han observado que el cribado con un análisis de sangre de antígeno prostático específico (PSA) podría prevenir la muerte por cáncer de próstata en uno de cada 1.000 hombres, e incluso hasta dos de cada 1.000 si se analizan los datos más recientes y fiables.
Es decir que se necesita tamizar a 500 hombres para prevenir una muerte por cáncer de próstata, según ha informado Cochrane.
Cabe señalar que el equipo de investigadores ha analizado datos de seis ensayos con casi
800.000 participantes de Europa y Norteamérica.
"Con los nuevos datos disponibles, podemos afirmar con certeza moderada que el cribado de PSA reduce las muertes por cáncer de próstata en hombres con una esperanza de vida suficiente", ha declarado
Philipp Dahm, autor sénior de la Universidad de Minnesota.
El investigador añadió que "esto apunta a que, para el paciente adecuado (alguien informado, con buena esperanza de vida y que comprende todas las implicaciones del cribado), ahora hay una
base razonable de pruebas en la que basar una conversación sobre el cribado del PSA. Esto representa un cambio importante en la evidencia para que quienes elaboren
guías y políticas en el futuro la tengan en cuenta".
Los estudios incluidos en la revisión no evaluaron sistemáticamente el efecto sobre la
calidad de vida, como las complicaciones de las
biopsias, la
disfunción sexual y los
problemas urinarios. Los autores destacan que otros estudios que no se incluyen en esta revisión, como el
ensayo ProtecT, abordan los efectos perjudiciales relacionados con el tratamiento y deben ser tenidos en cuenta por las personas responsables de la toma de decisiones.
Sobrediagnóstico y efectos adversos
Los autores del estudio han señalado que el riesgo de
sobrediagnóstico “sigue siendo un tema clave”. En ese sentido, los datos de cribado estudiados señalan que se han detectado alrededor de un 30 por ciento más de cánceres de próstata, especialmente en un estadio temprano.
La revisión ha observado que se diagnosticaron unos 36 cánceres más por cada 1000 hombres cribados, para cada 1-2 muertes evitadas. Los autores advierten de que estas pruebas pueden detectar
cánceres de bajo grado que podrían no causar síntomas ni daños en toda la vida del hombre, lo que significa que identificarlos puede causar ansiedad y tratamientos innecesariamente agresivos.
"Queremos dejar claro que
no es un apoyo total al cribado universal", ha sido enfático en señalar
Juan Franco, investigador de la
Universidad Heinrich-Heine de Düsseldorf vinculado a la Red Cochrane Iberoamericana. "La decisión siempre deben tomarla el paciente y su médico, con un conocimiento absoluto tanto de los posibles beneficios como de los riesgos reales del sobrediagnóstico y el tratamiento innecesario".
Mejores datos, pruebas más sólidas
En un comunicado de la organización, se ha señalado que la
anterior versión de esta revisión observó que el cribado de cáncer de próstata no reducía significativamente las muertes por cáncer de próstata, según un
metanálisis de cinco ensayos controlados aleatorizados. Esa
incertidumbre había sido un factor importante en las decisiones de no introducir programas nacionales de cribado en varios países.
Los autores afirman que los
beneficios moderados observados en esta revisión no se deben a un cambio en la evidencia subyacente, sino principalmente a que los ensayos han hecho un
seguimiento de los participantes durante el tiempo suficiente para detectar un beneficio en la mortalidad, que antes no había sido posible detectar.
"El panorama ha cambiado considerablemente desde nuestra revisión de 2013", ha dicho Franco. "No solo tenemos
evidencia más sólida a largo plazo sobre la mortalidad, sino que las herramientas disponibles para reducir el daño del cribado, como la resonancia magnética y la vigilancia activa, también han avanzado significativamente".
¿Y las nuevas técnicas de cribado?
La revisión también examinó una
nueva generación de técnicas de cribado diseñadas para ser más precisas y reducir las biopsias innecesarias, que combinan la prueba de PSA con un análisis de sangre con panel de calicreína y una resonancia magnética. La resonancia y la vigilancia activa son técnicas para detectar cánceres poco activos que no precisan tratamientos agresivos, por lo que reducen los efectos perjudiciales del
sobretratamiento.
Los primeros datos de los ensayos apuntan a que estos métodos probablemente tienen poco o ningún efecto sobre el diagnóstico del cáncer de próstata, pero es demasiado pronto para saber si salvan más vidas o
causan menos daños que las pruebas de PSA solas.