MEJORES PRÁCTICAS
OMS recomienda prescribir actividades sociales en Atención Primaria para abordar determinantes sociales
El Reino Unido fue el primer país en integrar la prescripción social en su política nacional de salud
Se intenta conectar a las personas con actividades y apoyo comunitarios.
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Redacción. Quito
Redacción. Quito
La Organización Mundial de la Salud, región Europa, ha confirmado que aproximadamente una de cada cinco visitas a un
médico de atención primaria se debe a problemas que no pueden resolverse clínicamente, como la soledad, el aislamiento social, las dificultades económicas o la vivienda inadecuada, que no se solucionan con
medicamentos.
Frente a ello, ha considerado que la
prescripción social responde a esa realidad, pues, conecta a las personas con actividades y
apoyo comunitarios no clínicos, desde grupos de caminata y voluntariado hasta programas artísticos y asesoramiento sobre deudas, con lo cual se puede abordar los determinantes sociales de la salud.
Al vincular los servicios de salud con los recursos comunitarios, la prescripción social busca mejorar la salud de la población, reducir las desigualdades y aliviar la presión innecesaria sobre los
sistemas de salud saturados, ha sugerido la OMS.
Un nuevo centro colaborador de la OMS
Frente a esa realidad, la OMS ha designado a la
Academia Nacional de Prescripción Social del Reino Unido (NASP) como Centro Colaborador de la OMS para la Política y el Desarrollo de la Prescripción Social.
Esa designación reconoce el papel fundamental de la NASP en el avance de la prescripción social a nivel internacional y marca un nuevo capítulo en la colaboración mundial para
fortalecer los sistemas de salud mediante enfoques comunitarios.
Según ha informado la OMS, el centro está dirigido por
Bogdan Chiva Giurca, director Global y responsable Clínico de la NASP. Se basa en la labor que la NASP ya realiza apoyando a gobiernos y socios en más de 36 países.
Como centro colaborador de la OMS, la NASP brindará
apoyo técnico a los Estados Miembros de la OMS para compartir las
mejores prácticas mundiales, contribuirá a la creación de evidencia sobre la prescripción social y ayudará a los países a desarrollar e implementar mecanismos y políticas de prescripción social.
La experiencia del Reino Unido marca el camino
El Reino Unido fue el primer país en integrar la prescripción social en su
política nacional de salud. Actualmente, más de 3300 coordinadores trabajan en todo el país, y más de un millón de personas son derivadas a los servicios de prescripción social cada año.
La
evidencia emergente sugiere que este enfoque puede mejorar el bienestar, fortalecer la resiliencia comunitaria y reducir la presión innecesaria sobre los servicios de salud.
El interés por la prescripción social está creciendo rápidamente en la Región Europea de la OMS. “La prescripción social ofrece una herramienta poderosa para abordar los determinantes sociales de la salud”, ha señalado
Nils Fietje, Oficial Técnico (Cultura y Salud) de la OMS/Europa.
“Cada vez más países de la
Región Europea están explorando diversos mecanismos de prescripción social, y nuestra colaboración con la NASP nos permitirá brindar un mejor apoyo a los Estados Miembros en su proceso de implementación”, ha añadido.
Por otro lado, se ha informado que ya están surgiendo
ejemplos innovadores en toda la región. En
Grecia, el Ministerio de Cultura ha puesto en marcha un programa nacional de
arte terapéutico que conecta a personas con problemas de salud mental con actividades en instituciones culturales de todo el país.
Tras dos
fases piloto a lo largo de cuatro años, con más de mil participantes y la participación de 21 organizaciones, el proyecto de arte terapéutico demuestra cómo los museos, los institutos de cine, los teatros de ópera y otros centros culturales pueden desempeñar un papel importante en la mejora de la
salud mental y el bienestar.