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Lunes, 05 de octubre de 2026
17:49
Ecuador | Colombia
Salud Pública

CONSEJO DIRECTIVO OPS
Ecuador se suma a la nueva estrategia regional para prevenir y controlar el dengue y otras enfermedades arbovirales
El documento fue adoptado durante el 63 Consejo Directivo de la OPS
Lunes, 05 de octubre de 2026, a las 11:32
Ministros de Salud aprueban nueva estrategia regional para prevenir y controlar el dengue y otros arbovirus.

Personal de salud debe promover la prevención. (Foto: Gobernación del Guayas).


Redacción. Quito
Ecuador deberá alinear su respuesta al dengue y otras arbovirosis a la nueva hoja de ruta hemisférica 2026-2035 aprobada en el 63 Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
 
LA OPS ha informado que los Estados Miembros han aprobado un marco regional común destinado a “fortalecer la vigilancia, la prevención, la preparación y la respuesta integrada frente al dengue y otras enfermedades arbovirales en las Américas durante la próxima década”.
 
Cabe señalar que “en 2024, la región de las Américas registró más de 13 millones de casos de dengue y más de 8.400 muertes, la mayor epidemia documentada hasta la fecha”.
 
En ese sentido, la estrategia EGI-Arbovirus 2026-2035 ha establecido cuatro líneas prioritarias para gestión integrada del riesgo, vigilancia epidemiológica, entomológica y virológica, detección temprana y atención clínica, y modernización del control vectorial. En ese sentido, “uno de los principales objetivos de la estrategia es ayudar a los países a pasar de respuestas predominantemente reactivas a enfoques más anticipatorios y territoriales”.
 
Para ello, resolvieron integrar datos epidemiológicos, entomológicos, virológicos y de laboratorio en alertas tempranas, además de tecnologías como “el uso de mosquitos con la bacteria Wolbachia, que reduce su capacidad para transmitir virus, y la liberación de mosquitos irradiados”, herramientas digitales y enfoque de Una Sola Salud.
 
Como advirtió la OPS, “la circulación simultánea de múltiples arbovirus, junto con factores climáticos, ambientales, sociales y de movilidad poblacional, pone de relieve la necesidad de fortalecer las capacidades de vigilancia, laboratorio, atención clínica, control vectorial, comunicación de riesgo, participación comunitaria y preparación epidémica de los países”.
 
¿Qué implica para el Ecuador?
 
Según la gaceta epidemiológica del Ministerio de Salud Pública (MSP), tras el pico de 61.810 casos en 2024, el 2025 cerró con 37.840 casos y 2026 sumaba 20.978 casos hasta la semana 26, con corte al 4 de julio.
 
Al 18 de julio se registraban 23.306 casos y 25 muertes confirmadas. Las provincias más afectadas con Manabí con 6.454, Guayas con 5.909 y Los Ríos con 3.003 casos, mientras Galápagos (con 1.011 casos por cada 100 mil habitantes) presentaba la mayor incidencia per cápita, según el ‘dengue visual atlas’.
 
Si bien los casos totales han caído 38,68 por ciento en 2025 frente a 2024, preocupa que el dengue grave aumentó 18 por ciento, vinculado a mayor circulación del serotipo DENV-3 junto a DENV-1 y DENV-2, con predominio del linaje cosmopolita de DENV-2, según la gaceta del MSP. Es decir, menos casos, pero más graves.
 
A ello se suma la expansión de otras arbovirosis como los 11 casos confirmados de fiebre amarilla hasta julio de 2025, con 8 fallecidos sin antecedente vacunal, y un nuevo caso en 2026 en un niño de 11 años en Orellana sin vacuna.


La brecha entre el plan y la realidad es operativa. La OPS promete brindar “cooperación técnica a los países y territorios de la región para apoyar la implementación de la estrategia regional aprobada por los Estados Miembros, utilizando la Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y el Control de las Enfermedades Arbovirales (EGI-Arbovirus) 2026-2035 como marco técnico y metodológico de referencia”, con seguimiento en 2031 y 2036.
 
El director de la OPS, Jarbas Barbosa ha dejado claro que “la magnitud alcanzada por el dengue y otras enfermedades arbovirales exige que los países refuercen su capacidad para anticipar riesgos, actuar tempranamente y proteger a las poblaciones más vulnerables”,
 
En ese sentido, el desafío clínico inmediato que sugiere la OPS en los países de la región, incluido Ecuador es el triaje diferenciado por serotipo previo, manejo oportuno de signos de alarma, verificación de vacunación antiamarílica en zonas selváticas y notificación en 24 horas de casos graves.
 



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