Ecuador es el país con menos infecciones de influenza aviar A(H5) en animales
Hasta el momento no se han notificado casos en humanos, en lo que va del 2026
Miércoles, 26 de agosto de 2026, a las 17:51
Los brotes se producen principalmente en especies aviares.
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Redacción. Quito
En lo que va del 2026,
diez países de las Américas han notificado 455 brotes de influenza aviar A(H5) en animales, hasta el 15 de julio. Mientras que no se han notificado casos humanos, según la última actualización epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Del total de brotes,
386 se han producido en especies aviares (35 en aves silvestres y 351 en aves de corral o domésticas) y 69 en mamíferos (44 en mamíferos silvestres y 25 en mamíferos domésticos.
Ecuador es el país con menos brotes notificados (n= 1), mientras que los países con más son Estados Unidos de América (n= 301), Perú (n= 49), Argentina (n= 23), Canadá (n= 21), Chile (n= 42), Uruguay (n= 8), Brasil (n= 5), México (n= 3) y Colombia (n= 2), según la OPS.
Sin embargo, 455 brotes de influenza aviar A(H5) en animales representa una
disminución del 25,7 por ciento en comparación con los 612 brotes registrados durante el mismo periodo de 2025. La reducción se ha observado tanto en aves (7,2 por ciento; de 416 a 386 brotes) como en mamíferos (64,8 por ciento; de 196 a 69), siendo el descenso más pronunciado en este último grupo.
De acuerdo a una alerta regional emitida por la FAO en abril de 2026, la actividad de la influenza aviar A(H5N1) en América Latina y el Caribe ha mostrado una nueva expansión a finales de 2025 y durante los primeros meses de 2026, con detecciones en aves silvestres y brotes en aves de corral de traspatio y comerciales en varios países.
En este contexto, la FAO ha señalado que la circulación sostenida del virus en las poblaciones de aves silvestres, particularmente a lo largo de las rutas migratorias, sigue representando un mecanismo importante para su propagación geográfica y para la introducción o reintroducción del virus en las poblaciones de aves domésticas.
Asimismo, ha añadido que el contacto directo o indirecto entre aves silvestres y aves de corral constituye uno de los principales factores de riesgo para la introducción de influenza aviar altamente patógena en las explotaciones avícolas.
Ante esta situación, la OPS/OMS, junto con la FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), insta a los Estados Miembros a
trabajar de manera coordinada e intersectorial para garantizar la prevención en poblaciones animales y humanas, así como la detección y la notificación oportuna a las autoridades mundiales, y a fortalecer la vigilancia y la caracterización de los virus circulantes con el fin de evitar la transmisión dentro de las especies y hacia nuevas especies y, en consecuencia, reducir el riesgo de infecciones humanas asociadas a la exposición a animales infectados.
La OPS ha señalado que los datos virológicos y epidemiológicos disponibles indican que los virus de la influenza A(H5) siguen siendo virus de influenza aviar, sin evidencia de adaptación establecida a los mamíferos ni de transmisión sostenida de persona a persona. Sin embargo, mientras estos virus persistan en aves y mamíferos silvestres y domésticos, cabe esperar más infecciones humanas, especialmente entre personas con exposición directa a animales infectados y entornos contaminados.
Además, por el momento
no hay pruebas de que la influenza A(H5) u otros virus de influenza aviar se transmitan a través del consumo de carne de ave o huevos preparados y cocinados adecuadamente.
Sin embargo, se ha recomendado el
consumo de leche pasteurizada para minimizar los posibles riesgos para la salud asociados a la leche cruda o no pasteurizada.