DESAFÍOS Y AVANCES
BEMART, empresa ecuatoriana que está revolucionando la Neurocirugía, Traumatología y Ortopedia en Ecuador
Se caracteriza por la fabricación de implantes personalizados, así como las cirugías de alta complejidad
Belén Martínez, CEO de BEMART Corp.
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Redacción. Quito
“La innovación y las ideas no tienen género”, ha afirmado con determinación María Belén Martínez, CEO de
BEMART Corp., en entrevista con EDICIÓN MÉDICA.
En una industria de alta complejidad médica y tradicionalmente dominada por hombres, Martínez lidera una de las empresas más revolucionarias del sector salud en Ecuador, que se dedica a
brindar soluciones médicas integrales para las áreas de Neurocirugía, Traumatología y Ortopedia.
BEMART ha sido fundada formalmente a nivel empresarial en 2015, nació con la misión de dar soluciones rápidas a pacientes que enfrentan procesos quirúrgicos de alta complejidad. “Algunos retos que hemos tenido es lograr solucionar lo imposible”, ha enfatizado.
La empresa crea “nuevas soluciones en el país”, que antes eran difícil de imaginar o encontrar. “Ahora nosotros tenemos soluciones en tres, cuatro días, que es lo más rápido que podemos actuar. Incluso emergencias de veinticuatro horas, pero esos ya son súper desafíos que hemos tenido que afrontar y lo hemos venido haciendo”.
Históricamente, cuando un paciente sufría un traumatismo severo y requería un implante craneal o de columna a medida, los médicos y hospitales debían importar los implantes personalizados, un proceso burocrático y logístico que tomaba entre 15 y 30 días de espera. Sin embargo, hoy, BEMART ha superado esa barrera.
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Somos la primera fábrica de implantes de titanio en el país”, pero ahora además ha ampliado su fabricación al material PEEK (polieteretercetona). “Utilizamos inteligencia artificial y maquinaria importada, pero operada por profesionales y biomédicos ecuatorianos. Lo que antes tardaba semanas, nosotros lo entregamos diseñado, aprobado por el cirujano y fabricado en un lapso de 24 a 72 horas para emergencias”, ha sostenido Martínez.
Ha explicado que fabrican cada pieza con una personalización absoluta, es decir, si un paciente presenta una fractura compleja o asimétrica, el implante se diseña con la anatomía exacta del defecto, lo cual genera un impacto físico y mental, tras un evento traumático.
La empresa no solo se caracteriza por la fabricación de implantes personalizados, también se dedica a las cirugías de alta complejidad a través de la venta de implantes regulares para procedimientos de columna y escoliosis. En este contexto, además se especializa en implantes pediátricos.
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Somos una de las empresas más completas en portafolio de columna. Contamos con todos los implantes de todas las líneas, desde cervical hasta sacro, cirugías abiertas, cirugías cerradas, mínima invasiva y una nueva tecnología que hemos incorporado en nuestro portafolio que es el sistema de navegación con realidad virtual”, ha afirmado Martínez.
Mediante unas gafas especiales de realidad virtual acopladas a la planificación quirúrgica del paciente (por tomografía), el cirujano puede proyectar directamente sobre el cuerpo de la persona las trayectorias exactas por donde debe ingresar, colocar un tornillo o retirar un tumor.
Esta técnica brinda precisión milimétrica, ya que el médico no tiene que desviar la mirada hacia una pantalla externa; menor exposición a radiación dentro del quirófano; reducción de los tiempos del procedimiento, es decir, si antes un procedimiento complejo tomaba cerca de ocho horas de intervención, ahora pueden completarse en tan solo cuatro.
Una de las últimas novedades, BEMART ha incorporado en el país la
técnica OLIF (Fusión Intersomática Lumbar Oblicua), una alternativa de mínima invasión que está revolucionando la cirugía de columna en Sudamérica. Está dirigida para el dolor lumbar lumbosacro que es una de las dolencias más incapacitantes y comunes entre la población.
Según ha explicado, a diferencia del abordaje clásico, donde se requiere una incisión por la espalda y puede ser más invasivo para los músculos posteriores, la técnica OLIF
utiliza un abordaje oblicuo. Asimismo, introduce un dispositivo o "caja" alargada entre las vértebras afectadas (comúnmente entre L4 y L5) para devolverle la estabilidad y altura a la columna.
Esta técnica permite una
recuperación postoperatoria mucha más rápida y reduce el tiempo que el paciente pasa bajo anestesia en el quirófano. Por este motivo, esta tecnología amplía el abanico de opciones médicas de última generación dentro del territorio nacional. ha manifestado la CEO, quien ha precisado que el cirujano es quien evalúa la necesidad de cada caso clínico.
“Todo esto está disponible” para la comunidad médica del país. Por ello, Martínez ha invitado a los profesionales de la salud a conocer más sobre la empresa a través de sus canales oficiales de comunicación.
Los retos
Martínez ha considerado que la industria de dispositivos médicos y tecnología de punta tiene una profunda brecha de género: solo el
9 por ciento de las mujeres ocupan cargos ejecutivos en este ámbito a nivel global.
“Es un camino difícil, pero no imposible. Nos toca trabajar el doble, pero demostramos con hechos que tenemos poder de decisión y de influencia", ha reflexionado.
Bajo esta visión y liderazgo femenino, BEMART, que tiene presencia física en Quito, Guayaquil y Cuenca, así como un equipo que brinda soporte técnico y asesoría directa a más de 300 cirujanos en los quirófanos de todo el país,
ya trabaja en su expansión hacia Latinoamérica, ha anunciado Martínez.
Otro de los desafíos ha sido
la “idiosincrasia” hacia el producto ecuatoriano, el cual no está valorizado como tal. “Este es el más grande reto que hemos tenido, la aceptación del producto ecuatoriano”, a pesar de que BEMART es la primera fábrica de implantes de titanio en el país.
El dato
BEMART tiene un
fuerte brazo de ayuda social, realiza donaciones de implantes y descuentos solidarios para pacientes de bajos recursos que necesitan recuperar su salud, pero que no cuentan con el presupuesto para adquirir tecnología de este nivel.